A 238 años, Andrés Bello trasciende más allá de letras

Tal día como hoy, en 1781, nace en Caracas el ilustre Andrés de Jesús María y José Bello López, forjador de nuestra identidad lingüística, que le llevaron a ser reconocido como el Patriarca de las Letras Americanas por su gran sentido de espíritu universal.

En homenaje a Andrés Bello, la Casa Nacional de las Letras, fundación que lleva su nombre, adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Educación, celebró los 238 años del natalicio del Maestro de América, con una programación de actividades, de profundo sentido humanista e integrador, bajo el lema Tenemos la palabra.

Las actividades iniciaron el pasado lunes 25 de noviembre con talleres de creación literaria, donde se revivieron los ideales de Bello desde su visión medieval, y su paso por la masonería.

Quienes acudieron al llamado de las actividades compartieron de cerca las enseñanzas de notables exponentes de la literatura actual a cargo de los actores Jorge Canelón y Xavier Sarabia, junto a William Osuna, presidente de la Casa de Bello, quienes presentaron la película La planta Insolente, cuyo contenido refleja la lucha del Maestro de América contra la corona española por la libertad e igualdad

Cabe destacar las ponencias: Andrés Bello, maestro del libertador; Homenaje al Samán de Bello en solícito amor realizado en el samán donde los historiadores afirman que el Libertador recibió clases del maestro Bello, un lugar muy concurrido por el turismo y que muchos transeúntes desconocen, ubicado frente a la Biblioteca Nacional, en la plaza del Panteón Nacional y culmina hoy con una ofrenda floral dentro de dicho recinto.

En defensa del maestro

“Fue forjador de nuestra identidad lingüística porque él cuidaba mucho de los malos dialectos; previó que venía la unidad de los pueblos” refirió José Jesús Cordero Ceballo, diplomático y escritor durante su intervención en el conversatorio que denominó En defensa de Andrés Bello .

Para Cordero Ceballo, “él se dedicó a formar buenos ciudadanos, a valorar lo nuestro” reflexiona el diplomático sobre sus enseñanzas, que hoy permanecen vigentes y le inspiraron escribir el libro Entrevista con Andrés Bello que editó Misión Cultura Corazón Adentro.

Es preciso mencionar “un ejemplo, cuando un niño que crece en el seno de una familia pobre, y se gradúa en la universidad, y le preguntas cómo logró alcanzar sus metas ¿…cuéntenos de su familia?, y, entre otras cosas, responde… mis padres son analfabetas… uno se pregunta: ¿por qué no le enseñaron que podía enseñar a leer a sus padres?”, inquiere Cordero.

Es ahí donde se reflejan las fallas de la educación, porque no le enseñan a los jóvenes a valorar lo propio, a dar lo mejor por los nuestros.La educación comienza en el hogar, desde las cosas simples, con la práctica de los valores fundamentales. Es tarea de los docentes trasmitir a sus estudiantes el legado de nuestro ilustres, fomentar la lectura, para así nutrirlos de saberes.

Maestro de la Masonería

Cuenta el escritor José Jesús Villa Pelayo que a Andrés Bello le fue otorgada la Plancha de Maestro Masón; tuvo una importante participación en la primera Logia Gran Reunión Masónica que se realizó en 1808 en la casa de Francisco de Miranda, ubicada en la avenida 56 Grafton Way, Londres, quien, además, lo inicia en la masonería.

El escritor aclara que “a Bello se le ha juzgado porque muchos afirman que él no fue leal a la causa revolucionaria, al no regresar a la patria, esto pasa debido a la mala prensa, y no es así, su llegada a Chile se debió a lo que quizas formó parte de su destino y la misión que él cumplió por todo lo alto”.

Es importante que el pueblo se motive por la lectura, la vida y obra universal del maestro Bello, que cuidó como su bien más preciado.

Ciudad CCS / Caribay Piña / Foto J. Campos

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