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El pasado 13 de abril, asistimos a un sentido homenaje brindado por la CIB a dos generaciones de pugilistas

El pasado 13 de este mes pudimos compartir un sentido homenaje brindado por la Confederación Internacional de Boxeo (CIB) a dos generaciones de pugilistas, representadas por Claudia Muñoz, activa, y el exboxeador, pero activo como entrenador, Reyes Arraiz.

El agasajo se realizó en el marco de una jornada de boxeo aficionado escenificada en la plaza central del C.C. Los Molinos, ubicado en la avenida San Martín, parroquia San Juan. Allí conversé con Reyes Arraiz sobre su trayectoria deportiva, sus aspiraciones personales y lo que actualmente se vive en el pugilismo nacional.

“Bueno, ya tengo mi faja. Honorífica, pero gracias a lo que me permitió el boxeo hacer por mi familia, por mi país y ahora por la juventud que intenta andar el duro camino de este deporte que tantas glorias nos ha dado”, indicó muy emocionado Reyes, uno de esa pléyade de hermanos Arraiz, orgullo, al igual que el apellido Arnal, de la populosa parroquia La Vega, en Caracas.

De su trayectoria recordó “la medalla de oro que gané en los Juegos Centroamericanos y del Caribe realizados en Puerto Rico 1966 (…) Allí le gané la final del peso pluma al cubano Roberto Caminero y la medalla de bronce fue para el mexicano Antonio Roldán”.

Reyes Arraiz actualmente se desempeña como entrenador del Instituto Municipal de Deporte y Recreación (Imdere), en el gimnasio del Estadio Brígido Iriarte. También enseña el arte del boxeo en el Gimnasio Hermanos Arraiz, ubicado en el sector Las Tumbitas, en La Vega arriba.

“Feliz por tener este cinturón emblemático de la CIB. Espero continuar haciendo honor a esta institución, como el buen comportamiento como entrenador y ciudadano que he tenido durante más de 80 años”.

Reyes recordó también a sus hermanos Antonio, Rafael, Pablo y Jesús. “Todos ellos buenos ciudadanos y mejores boxeadores. También mando un saludo a mi tía-mamá, Petra Arraiz, y esta faja del CIB se la llevaré a mi esposa Aída”.

“Ahora tengo un grupo de muchachos a quienes siempre entreno y les doy el mensaje que lo mejor es el deporte y el estudio. Creo que el gran antídoto para derrotar, terminar con el problema de las drogas, es con el deporte. El boxeo es una buena medicina para ese terrible mal”, aseguró.

Antes de despedirse, y en agradecimiento al público asistente a la referida cartelera, Arraiz subió al cuadrilátero e hizo un round de sombra, mostrando destellos de su calidad boxística, a base de velocidad de manos.

JOSÉ CUEVAS

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