Canciones (I)*

La musicalidad que caracteriza la poesía de Aquiles Nazoa le confiere a sus textos un atractivo especial para los músicos que encuentran en ellos una buena razón para cantar. Como parte de la fiesta continuada en Ciudad CCS, celebrando anticipadamente el centenario del nacimiento del Ruiseñor del Catuche, que se cumplirá el 17 de mayo de 2020, traemos aquí algunos de sus poemas convertidos en canciones e incorporados luego a nuestro repertorio tradicional, a tal punto que su autoría es, en algunos casos, atribuida sencillamente al pueblo venezolano, que en realidad tiene en Aquiles Nazoa un hijo prolífico en el ejercicio de sus poderes creadores. Se trata aquí de una primera entrega, la semana próxima traeremos la segunda parte.

Letra para
la primera
lección de piano

Música de Iván Pérez Rossi

“lamparitas de azúcar,
chinelitas de arroz”
Delpino

A la una la luna
a las dos el reloj;
que se casan la aguja
y el granito de arroz.

A la una mi niña
se me puso a llorar,
porque el pobre meñique
se cayó en el dedal.

A la una la novia
con el novio a las tres,
en la cola, la cola
del pianito marqués.

Y se van a la una
en su coche a las tres
-caballitos de lluvia
cochecito de nuez.

Guillermina

Recopilada por Aquiles Nazoa de la cultura Recopilada por Aquiles Nazoa de la cultura popular venezolana. Música de Simón Díaz 

Pusieron preso a tu marido, Guillermina,y se lo llevaron para una fuerte prisión,y como Guillermina quería tanto a su marido,fue a la cárcel a cantarle una canción.
Murió mi madre, yo estaba ausente,yo ausente estaba, yo no la vi,pero me dijo mi padre que, en su agonía de                [muerte,alzó su mano y me bendijo a mí.
Niña del campo que cortas floresde nomeolvides y de azahar,corta una rosa de dos colorespara mi amante que está al llegar.
Niña que bordas la blanca tela,niña que tejes en tu telar,bórdame el mapa de Venezuelay un pañuelito para llorar.

El loco Juan Carabina

Música de Simón Díaz

El loco Juan Carabina
pasa las noches andando
cuando la luna ilumina
las noches de San Fernando.

Cuando la noche está oscura
callando el loco va;
va a perderse en la llanura,
nadie sabe adónde irá.

Cuando el gallo de la una
se oye a lo lejos cantar,
al loco viendo la luna
le dan ganas de llorar.

Esperando se la pasa
que como una novia fiel
venga la luna a la playa
para conversar con él.

La gente del alto llano,
más de una noche lunar,
con la luna de la mano
han visto al loco pasar.

El loco Juan Carabina
sueña por la madrugada
que en cama de niebla fina
tiene la luna de almohada.

El loco Juan Carabina
pasa las noches llorando
si la luna no ilumina
las noches de San Fernando.

Polo doliente

Música de José Seves Música de José Seves (grupo Inti-Illimani)A Antonio Estévez
Aquí viene el muerto de Marigüitar;cuatro pescadores lo van a enterrar.
Nació en un puerto, murió en el                    [mary se llamaba Juan Salazar.
Aquí viene el muerto de Marigüitar;cuatro pescadores lo van a enterrar.
Anoche, anoche salió a pescar.Cantando anoche se dio a la mar.
Aquí viene el muerto de Marigüitar;cuatro pescadores lo van a enterrar.
Partió cantando, y al aclararvolvía muerto Juan Salazar.
Aquí viene el muerto de Marigüitar;cuatro pescadores lo van a enterrar.
Lo amortajaron los del lugarcon su franela de parrandear.
Aquí viene el muerto de Marigüitar;cuatro pescadores lo van a enterrar.
Y ya lo llevan a sepultaren una caja sin cepillar.
Aquí viene el muerto de Marigüitar;cuatro pescadores lo van a enterrar.
Muda la gente lo ven pasar.Luego se quedan mirando el mar.
Aquí viene el muerto de Marigüitar;cuatro pescadores lo van a enterrar.
Como un abrazo sin terminarquedan los remos en altamar.En altamar. En altamar.

Salmo de la rosa verdadera

Música de Marcelo Coulón Música de Marcelo Coulón (grupo Inti-Illimani) Soneto colombiano
Eres la rosa tú, la verdadera,aunque la verdadera rosa es rosa,mas la rosa sin ti rosa no fuerasino otra flor cualquiera, menos rosa.
¿Vas a negar que eres la rosa, Rosa?No importa, pues la rosa verdaderadice que entre las dos tú eres la rosay que ella es una rosa de chivera.
¿En qué quedamos, pues?¿Quién es la rosa?Por juez al corazón poner quisiera,pero mi corazón también es rosa.De modo que es posible que me muera.
De modo que es posible que me muerasin que me digan, entre rosa y rosa,quién diablos es la rosa verdadera.


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