Candilejas yAplausos | Akilín: apasionado por la música tradicional latinoamericana

Está de gira por Europa hasta noviembre. Cuando regrese, lanzará un disco y mostrará su música en documentales

Aquiles Rengifo, mejor conocido como Akilín, es multiinstrumentista, productor, DJ, investigador de los sonidos del Caribe e impulsor del género electrocaribe en Venezuela.

Con más de 20 años de trayectoria artística se ha destacado como creador de la música de la banda Bituaya; compuso y produjo la canción oficial de los Juegos Deportivos Nacionales Juveniles 2013; así como las composiciones de películas y documentales; además de llevar muy bien el nombre de Venezuela como DJ en festivales internacionales.

Actualmente se encuentra en una gira por Europa, donde estará hasta noviembre: se presentó en el Rototom Sunsplash European Reggae Festival y tendrá unos shows en Bélgica y España.

Aquí nos habla de sus gustos por Caracas.

— ¿Cuál es tu lugar preferido de Caracas?

— Me gusta mucho y es muy especial para mí San Agustín del Sur. Me vinculo mucho con esa parroquia por su musicalidad. Muchos amigos viven allí y cada vez que voy me resulta un lugar de inspiración. Me genera paz; es un lugar muy verdadero, muy sincero, por sus habitantes. Otro sitio que me gusta y disfruto mucho es el Ávila, que te transmite e inspira, te relaja, te desestresa y también te genera mucha paz.

— Una esquina o avenida

— Allí donde crecí, viví y vivo todavía: la avenida intercomunal de El Valle. Todos los días paso por allí y me conecto con su gente, con sus locales, con sus habitantes. Cuando tengo la oportunidad, la camino y disfruto el ambiente de esa avenida. La transito a toda hora: caminando, en carro, en camionetica, en moto. Me conecto mucho con esa avenida que conecta a El Valle con Coche.

— Un local nocturno

— Soy de poco salir, así que no tengo muchos locales nocturnos en mi lista pero me gustaba mucho un lugar que se llamaba “La Oficina”, que hace muchos años estaba en la avenida Francisco Solano, en Sabana Grande, casi llegando a La Previsora. Era muy chévere. Ponían salsa y era un sitio obligado todos los viernes. Era bien ameno. También me gustaba mucho El Maní es Así. Ahorita, me gusta mucho Ajíes. Es muy buena la comida, además de las pizzas de La Patana. Son espacios chéveres que quedan en el Teatro Teresa Carreño.

— Una película

— Perico Ripiao, de Ángel Muñiz, una comedia dominicana que me encantó porque, ademas, es muy musical. Me gustó mucho el contexto histórico en el que se desarrolla la película, además de las situaciones y lo que tiene que ver con la sociedad dominicana. La puedo ver 500 mil veces y no me aburre para nada. Me gusta mucho el cine latinoamericano, las comedias y los documentales.

— Una canción

— La vaca mariposa de Simón Díaz. Esa fue la primera canción que canté, con cuatro en mano, en la Casa de los Niños del Turpial, que era de la entonces Fundación del Niño, un Día de las Madres. Me gusta mucho la música afrocaribeña, la venezolana, la cubana.

— Un libro

— Siempre leo libros de investigación; musicología más que todo. Todo lo que escribe el cubano Leonardo Acosta me gusta porque tiene que ver con la musicología latinoamericana y del Caribe. También me gusta mucho el libro Bailando en la casa del trompo de Lil Rodríguez. Es una serie de entrevistas que realiza a diversos músicos del Caribe, de Latinoamérica. Me encantó ese libro.

— Un poema

— Por aquí pasó de Alberto Arvelo Torrealba. Me gusto mucho y hace tres años me tocó musicalizarlo, convertirlo en canción. Es muy emotiva toda la visión del llano que mostraba en ese poema. Me pareció muy hermoso lo que transmitía.

— ¿Tienes algún ritual antes de tus presentaciones?

— Con Bituaya nos abrazábamos y hacíamos una conexión previa antes de tocar juntos. Era como una preparación ceremonial antes de tocar; para sintonizar las energías. Ahora, cuando me toca un concierto que requiere de mucha envergadura, me acuerdo mucho de mi abuelo. Le pido mucho a él.

— Estás en una gira por Europa. ¿Cuál es tu propuesta?

— Estamos en una gira por Europa desde el 15 de agosto. Estuvimos en el Rototom Sunsplash Festival, uno de los festivales de reggae más importante de Europa, donde di un taller de Producción Musical, como parte de la delegación del festival El Otro Beta. Ahora tengo unos shows, este fin de semana, el 13 y 14 de septiembre, en Bélgica; un show en las fiestas de Las Barracas en Tarrajona el 21 de septiembre; el 28 de septiembre estaré en el Festival Visual Brazil 2013 (Barcelona, España), y tengo unos performances con una bailarina venezolana en Barcelona.

— Regresas en octubre-noviembre. ¿Qué nos traerás para entonces?

— La propuesta es tocar y llevar un poco de la música que vengo realizando. Mostrar todo el trópico, el Caribe que nos identifica. Próximamente vamos a lanzar un disco que estuve realizando años atrás con una bailarina que está en Nueva York, Ana María Ayala, que se llama “The electrocaribbean is groove. Tambor de Venezuela”, un disco que pasa por distintos géneros tradicionales afrovenezolanos, aderezados con música electrónica. Son 80 minutos de puro tambor: tambor beleño, tambor coreano (de Coro), de San Millán, de Caraballeda, chimbangles y culo ’e puya. Tienen mi sello y cuenta con la participación de músicos venezolanos como Rolando Canónico, Dionis Vaamondes, Richard Parada, la cantante Marlene Muñoz y el rapero haitiano venezolano Budua Alfamo. Saldrá la semana que viene en todas las plataformas digitales de música.

Akilín sigue trabajando en música para cine: en enero musicalizó un documental acerca de la experiencia de la panadería La Minka, ubicada en la avenida Baralt, en el centro de Caracas; y esta vez lo hace con Susy Peña, una directora que está radicada en Londres haciendo documentales de conflicto del mundo, como las mujeres tomando espacios sociales en la Bolivia de Evo Morales y la situación LGBT en Uganda y Kenia, por nombrar algunas. También hará lo propio con un cortometraje de Alejandro Castillo.

Este artista no para nunca: la música, el Caribe y las tradiciones seguirán siendo su pasión hasta sus últimos días.

Ciudad Ccs/Rocio Cazal

Únase a la conversación