Ciudad Ccs y sus 10 velitas

De Revolución a diario se pasó a Revolución al Máximo, y acá seguimos

Diez años de un periódico se dice rápido, pero significa mucho; sobre todo en estos tiempos de vicisitudes, donde factores muy ajenos al periodismo, de orden externo en su mayoría, han afectado a la industria (en el amplio sentido de la palabra), desde asuntos ideológicos, logísticos y hasta administrativos.

Ciudad CCS arriba a sus primeros diez años impreso, los cuales han transcurrido en diversas etapas y distintas periodicidades, que ha pasado por el diarismo, el semanario y el actual formato de dos días de publicación (o sea, es un periódico no diario) y diario en la web, donde cada día se consolida más.

Esta, la edición 86, está dedicada a realzar pasajes, anécdotas y todo tipo de vivencias de un periódico citadino que nació el 8 de agosto de 2009 para hablar de esa Caracas que no existe ni se refleja en los medios impresos tradicionales, pero que es una Caracas que vive, palpita, resurge, vive y convive en estos suelos que colindan al norte con el Guaraira Repano y el nuevo estado La Guaira, al sur con los Altos Mirandinos y los Valles del Tuy, al este con las poblaciones de Guarenas y Guatire, y al oeste con los antiguos asentamientos de los originarios toromaimas.

Su línea informativa y su política editorial, siempre, como es lógico, orientada a realzar la gestión de la Alcaldía, ya que es el órgano oficial divulgativo de la Fundación para las comunicaciones populares de ese ente gubernamental. Y así llegó a ser referencia nacional de la política nacional.

Pero Ciudad CCS no se quedó en lo político. No es un panfleto. No es un órgano propagandístico. Cumple a cabalidad con las funciones que en teoría debería desempeñar cualquier medio de comunicación: informar, orientar y entretener. Lo cual se puede comprobar con solo echarle un ojo a su contenido, a sus secciones, sin complejos ni minusvalías, todas bien cargadas de información, entrevistas, crónicas y reportajes que van a un más allá: despertar conciencia y generar insumos para la opinión pública, un derecho de todo ciudadano, de todo caraqueño.

Por supuesto, Ciudad CCS tiene un staff de grandesligas de la opinión y la crítica cotidiana que refuerzan con creces lo que suscriben sus periodistas. Lo que nació como “un periodiquito de la Alcaldía de Caracas”, (sin un futuro garantizado) hoy es un medio impreso (con su versión digital) y desde hace siete años tiene una compañera dominical la revista Épale, con lo que se da respuesta comunicacional a lo que por diversas e incomprendidas razones no se publica en los medios de comunicación tradicionales.

Nuestros reporteros gráficos en plena faena de acción informativa

Sus inicios

Ciudad CCS nació, a petición del entonces alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, con Ernesto Villegas como director y un grupo de periodistas de trayectoria y convicción acerca de la importancia de mantener informada verazmente a la ciudad y de hacer periodismo de ensayo apuntando a lograr la contraloría social necesaria para corregir errores o potenciar fortalezas en aras de una mejor gestión gubernamental desde lo local hasta lo nacional.

Para Ernesto Villegas, la salida de Ciudad CCS se trató de “un privilegio, una aventura y una experiencia editorial solo posible en revolución”, sobre todo por eso de abrirse a la crítica y darle participación real al pueblo de a pie, que con sus denuncias, fotografías o relatos acerca de lo que ocurría en sus diversas comunidades hacían la otra parte del periódico, la no escrita por periodistas ni opinadores de nombre y apellido. Se trata de un periodismo que le da identidad a la comunidad organizada, como, a juicio de Villegas, lo pidió Hugo Chávez.

Ildegar Gil, Rubén Wizotski, Felipe Saldivia y Mercedes -Mecha- Chacín, blindaron el equipo de ese naciente experimento periodístico, que sin ningún temor arrancó con 120 mil ejemplares que repartían los más de cien pregoneros desde las 6 de la mañana en aproximadamente 800 puntos de toda Caracas y zonas de Miranda y La Guaira.

La devolución en cero y la identificación de las comunidades en las páginas de Ciudad CCS eran indicativos de que se inició por el camino correcto, lo que dio nacimiento a Ciudad Petare, Valencia, Maracay, Cojedes, Margarita, Mérida, Barquisimeto, Guárico, Monagas, Trujillo y Portuguesa… y los que faltan.

Los siguientes directores de Ciudad CCS, Saldivia (equilibrio entre el diseño y el fondo), Isabel Baena y ahora Mecha (y sus nuevos proyectos), asumieron la realidad económica y sus consecuencias, para bajar el tiraje y luego la periodicidad del impreso a solo dos días: miércoles y viernes; con la satisfacción de que esas dos mañanas los alrededores de la plaza Bolívar y Las Gradillas son un hervidero de pueblo reclamando su periódico, símbolo de periodismo veraz.

De Revolución a diario pasó a Revolución al máximo, con un periodismo que combate la mentira en defensa de la verdad, con realidades como Épale que ya tiene siete años, Radio CCS que cumple seis años, la naciente Escuela Popular de Comunicación Yanira Albornoz, que arriba a su primer añito. Y de acuerdo con Mecha, esto no se detiene… Felicidades y que sigan los éxitos.

Ciudad Ccs/Luis Martín

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