Convivir para vivir | En Santa Rosalía la formación nos reivindica

El centro educativo Gran Colombia es el lugar donde se reúne la Escuela de Formación para Fortalecimiento del Poder Popular CCS

En pleno corazón de una de las parroquias más antiguas de la ciudad, se ubica la escuela Gran Colombia, el primer centro de educación primaria moderno construido en Venezuela. Edificada en 1939, y de la cual se dice que constituyó un primer intento de crear un vocabulario arquitectónico, libre de embellecimientos historicistas. En esa escuela, que cuenta con 80 años de historia, tiene su punto de encuentro la Escuela de Formación para el Fortalecimiento del Poder Popular CCS y convergen en ella los 5 ejes haciendo posible el espacio para la educación de los formadores comunales quienes, a su vez, orientan a los habitantes de los diferentes sectores de la parroquia.

Este centro educativo, cuya directora es Deglis Ocanto, cuenta con 107 núcleos de formación en Caracas de los cuales 11 pertenecen a Santa Rosalía y cada núcleo tiene entre 45 y 70 personas inscritas. De igual manera existen 160 comités de CLAP cada uno con un círculo de estudio. Esta organización, que ellos han denominado sistema de cascada, permite hacer una formación en cadena y aguas abajo. Por ello, en la Escuela de Formación y Fortalecimiento, se instruyen a quienes luego llevarán esa capacitación hacia sus respectivos núcleos.

En pleno debate de las situaciones que hay que atender.

Formación en un solo sistema de fuerzas

La idea de este sistema de cascada es la de preparar a los miembros de cada comunidad políticamente, donde aprendan sobre liderazgo, táctica política y además avance comunal. Y viene de la Escuela Robinsoniana donde muchos de estos multiplicadores se formaron hace dos años, pero que desde hace aproximadamente un año y medio decidieron crear un solo sistema de fuerzas de Caracas insurgente con la idea de reagrupar el Poder Popular para darle fuerza y cohesión.

Esa decisión de concentrar su fuerza de participación ha dado un vuelco a la manera de organizarse en la parroquia, porque los ha disciplinado todavía más. De allí que todos los jueves se reúne el Consejo de Saberes, donde surgen los temas que discutirán los formadores en las distintas reuniones para su preparación política.

En esas reuniones, además, los distintos grupos y brigadas políticas preparan el abordaje de las comunidades en un trabajo de casa por casa y según Estrella Jiménez, multiplicadora del eje 3 se ha aprendido en el día a día a suavizar las diferencias, porque han comprendido que la condición de vecinos es algo que los mantendrá unidos por siempre, y ante esta realidad y sin desconocer que existen diferencias de toda índole, precisamente por tratarse de comunidades heterogéneas, donde conviven todo tipo de personas, y donde además existe, ha existido y existirá diversidad en el pensamiento político; sigue vigente aquella máxima que reza la sabiduría popular: “tu hermano es tu vecino más cercano”. Y desde el respeto, la solidaridad, y el mismo vínculo que genera la convivencia de tantos años juntas y juntos todos en comunidad han aprendido a compartir la cola, el abrazo, la comida, la angustia, el agua, la electricidad y el trabajo por la comunidad que finalmente los beneficia a todos por igual

Sentido de pertenencia genera unidad

En ese orden de ideas, una de las cosas que más les enorgullece como parroquia a los formadores del eje 3 es el sentido de pertenencia que hay en los parroquianos de Santa Rosalía, pues el sentirse parte del sector y de la comunidad los mantiene presentes y activos en las mejoras y problemas de ésta, aun cuando muchos se han mudado, bien sea a otras parroquias de la ciudad o a otras ciudades, incluso se evidencia en aquellos que se han marchado del país.

Por esta razón ellos consideran que la suya es una parroquia armónica y estable, aunque no escape de la polarización inducida por el tema político que ha fracturado la sociedad venezolana.

Para la formadora Violeta Oropeza, esa manera de organizarse, metódica y sistemática, aglutina porque permite la convivencia de todos los días y visibiliza la hermandad desde el instante mismo que todos comprenden que los unen las mismas necesidades. “Cuando nos unimos todos se nos olvidan los problemas de seguridad”, agregó.

Ese sistema de fuerzas cohesionado, que es la clave de la fuerza comunal de la parroquia deja ver una vez más ese despertar de conciencia colectiva y comunal que nos dejó el comandante Chávez, y permite comprender porque repitió tantas veces: “Comuna o nada”.

TATUN GOIS / CIUDAD CCS
FOTOS VLADIMIR MÉNDEZ

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