Diálogo contra el viejo orden

J.J. Álvarez

El diálogo por la paz es la tarea política más urgente de todos los estados del mundo, para eso se cuenta con los instrumentos jurídicos internacionales que pueden precaver las guerras y garantizar la paz duradera en el siglo XXI, tales instrumentos permitirán acordar y establecer los arreglos por medios pacíficos, sobre los siguientes temas: las controversias, la seguridad colectiva (general y colectiva), la disminución de la tirantez internacional, el cese del armamentismo nuclear, la prevención contra ataques imprevistos, los tratados de no agresión y neutralidad, las medidas para frenar los actos de agresión, la amenaza y quebrantamiento de la paz, la supresión de las bases militares extranjeras, etc.

Si se lograse el diálogo, veríamos erigidas la independencia y la soberanía de todos los estados y constreñida la política exterior de EEUU, que impide el amoldarse a una nueva situación histórica: la posibilidad de la existencia de un mundo mejor y más justo con el desarrollo de sus fuerzas sociales.
No obstante, las conmociones sociales abrazan hoy directamente a un 80% del orbe que no aceptan el viejo orden capitalista que se mantiene gracias al gigantesco despilfarro de recursos naturales y amenaza con asfixiar las condiciones elementales de vida del planeta.

Compaginando el poderío de su sistema por la fuerza de las armas, Estados Unidos intenta reforzar su orden reaccionario en los lugares en que se siente amenazado por la potente marcha de la revolución social; por ejemplo, en América Latina, Europa, Asia y Oriente Medio.

El mundo necesita un viraje del conflicto a la distensión con diálogo serio y honesto entre los estados.

El jefe del Estado venezolano, Nicolás Maduro, invitó a Donald Trump, jefe de Estado de EEUU, a dialogar para cesar el bloqueo contra Venezuela. Se espera que Trump sea capaz de aceptar la invitación y ver más allá de sus objetivos hegemónicos.


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