Dólares

Roberto Malaver

¡Meta la mano! ¡Meta la mano!. ¡Todo a dólar! Ahora si es
verdad que la puerca torció el rabo. Desapareció el bolívar y
George Washington está por todas partes. Parece que estamos
ganando una, es decir, si sacamos el Bolívar del mercado
también lo podemos sacar de la política y llevarlo otra vez al
Panteón Nacional para que se quede tranquilito allí con la
espada que camina por América Latina. Lo que pasa es que
hay unos pocos compañeros que se están llenando. Es decir
que cobran en dólares. Allí está el Vecchio en Estados Unidos,
y Matemático Borges en Colombia, ganando en dólares y
arrollando en carro, y ese es el comisionado que nadie traga en
las desoladas filas del interino o autoproclamado. Y a punta de
dólares es que parece que vamos a salir de la dictadura. Hay
bachaqueros que, cuando tienen los dólares en la mano,
parecen la estatua de la libertad, y eso es lo que queremos
todos, libertad, clap, clap, clap.
Otra vaina que tiene a todo el mundo caliente en las desoladas
filas de nuestra desnutrida oposición, fue ese levantamiento de
brazo que le hizo Espoleta Allup al interino o autoproclamado,
unas cuantas voces agoreras se levantaron y le dijeron de todo
al interino. Dicen que Espoleta está calentando sus motores.
Pero eso no es más que una cortina de humo sapiens, para que
se olviden por un ratico de la cantidad de dólares que nos
hemos venido robando. Todavía estamos esperando el informe
de Calderón Berti, nuestro embajador allá en Colombia, acerca
del atraco a mano armada que hicieron de la ayuda
humanitaria Rossana Becerra y Kevin Rojas, y no sabemos
nada, lo único que sabemos es que se están muriendo de la risa
que no es de locos.
Da gusto ver a la gente comprando en dólares. Es que estamos
a punto de alcanzar el país que queremos, un estado asociado a

nuestra verdadera patria, a Estados Unidos, para salvarnos,
porque eso es lo que siempre hemos querido, lo que pasa es
que somos muy malos intentando salir del dictador, pero
algún día llegará el día de mi suerte. Lo que no pudimos hacer
nosotros, por malos y mediocres en política, lo está haciendo
George Washington, es decir, el dólar, tumbar al dictador. El
que no tiene dólares en este país no vale medio, que tampoco
se encuentra por ninguna parte y reparte.
“Esta vaina no puede ser”- llegó gritando el papá de Margot.
“Una señora me rechazó los bolívares porque ella cobra en
dólares, que se vaya a cobrar para Estados Unidos, le dije”-
Siguió hablando solo y se fue al cuarto y agarró la puerta y le
metió ese coñazo tan duro que los vecinos a coro gritaron:
“Nos rendimos. Nos vamos para el carajo”
-Perdón, vida de mi vida,- me canta Margot-.