Evo Morales propone diálogo para frenar la violencia en Bolivia

El presidente de Bolivia en el exilio renuncio para pacificar al país, preservar su vida y la de su equipo de Gobierno

El presidente de Bolivia en el exilio, Evo Morales, reiteró este miércoles su convocatoria a un diálogo nacional en el país con el fin de frenar la violencia y alcanzar la pacificación, con la ayuda de países amigos y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

«Planteo desde aquí (México) un diálogo nacional, sincero, con la agenda abierta, donde participen cívicos, políticos que han perdido las elecciones, movimientos sociales (…) Pacíficamente, para recuperar la democracia, la única forma de parar la violencia es un diálogo nacional, pueden acompañar algunos países amigos, organismos internacionales», dijo durante una rueda de prensa con medios internacionales desde la nación azteca, que le brindó asilo político tras su renuncia el pasado domingo por el golpe de Estado consumado en su contra.

«Las balas no paran marchas, tenemos la obligación de pacificar», agregó el presidente renunciante, ante las fuertes olas de violencia que se han registrado en el país desde hace dos semanas, que han dejado saldo de varios heridos, fallecidos, así como pérdidas millonarias a la nación.

En ese sentido, Morales ratificó que su renuncia la hizo para pacificar al país y preservar su vida, la de su equipo de Gobierno y dirigentes sindicales, por lo cual se cuestionó «¿si ya renunciamos porque sigue la violencia?.

El pasado domingo, la ministra de Salud, Gabriela Montaño, denunció acciones de terrorismo en contra de dirigentes políticos del partido de gobierno, Movimiento al Socialismo (MAS), y ministros de la administración de Morales, a cuyas familias agredieron, e incendiaron las viviendas, así como las constantes amenazas que recibieron, lo que generó varias renuncias del gabinete de Morales.

Al respecto, Morales aseveró que el golpe de Estado perpetrado en su contra se debe a un plan de la derecha fascista para acabar con los programas sociales para erradicar la pobreza y la exclusión, y una prueba de ello ha sido la autoproclamación de la senadora Jeanine Añez en la Presidencia de la nación. «Confirma el golpe de Estado», puntualizó.

«Mi gran delito es ser indígena. Mi segundo delito, para los grupos que ostentan el poder económico, es que no aceptan que hayamos sacado de la pobreza a las familias más humildes y no nos aceptan la nacionalización de los recursos naturales», indicó.

Por otra parte, reiteró que la Organización de Estados Americanos (OEA), no está al servicio de los pueblos latinoamericanos, sino del imperio, tras su posición ante las elecciones generales del pasado 20 de octubre.

«En el informe de la Organización de Estados Americanos predominaba la interpretación. Ellos deberían haber dicho que hubiese segunda vuelta y no recomendar nuevas elecciones (…) La OEA está al servicio de Estados Unidos (…) Debería llamarse ‘Organización de Estados del Norte, y no de América», puntualizó.

Las acciones contra Morales se generaron horas después de que la OEA presentara su informe final sobre los comicios generales del pasado 20 de octubre. En el texto, recomendaron la repetición de las elecciones generales, basados en que no era posible dar certeza al cómputo definitivo sobre la base del Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).

Ciudad CCS/ AVN

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