Faltó seguimiento en Panamericanos

Los testimonios de Hersony Canelón, Paola Pérez y Rubén Limardo apuntan en esa dirección

No se trata de que Venezuela haya dejado de ganar una de las diez preseas de oro que le indicaban los pronósticos en los Juegos Panamericanos que el domingo fueron clausurados en Lima, Perú. Si con las nueve que logró hubiese alcanzado el octavo lugar que le proyectaban los cálculos en el medallero, a lo mejor no habría polémica.

El asunto es que nuestra delegación finalizó duodécima, por debajo de países a los que tradicionalmente superaba: Chile (octavo), Perú (noveno), República Dominicana (décimo) y Ecuador (undécimo), lo que hace preguntarse: ¿qué están haciendo ellos y qué no hacemos nosotros para quedarnos atrás?
No obstante, la cosa va más allá de los Juegos Panamericanos. Si nos trasladamos a un ámbito más regional como los Bolivarianos, tenemos que Venezuela ganó consecutivamente todas las 13 ediciones de 1961 a 2009, con amplia ventaja.

Pero en las dos ediciones más recientes, Trujillo-2013 (Perú) y Santa Marta-2017 (Colombia), la delegación criolla fue desplazada al segundo lugar, en ambos casos por Colombia: primero 166 medallas de oro a 161 y luego 213 por 94.

Ese dominio trascendió a otras competencias como Juegos Suramericanos, Centroamericanos y del Caribe, Olímpicos, y lo ha consolidado el deporte neogranadino.

Rubén Limardo dijo haber sufrido con su preparación.

¿Por qué todo esto?

No es fácil arribar a una conclusión por los múltiples factores que implican una buena participación en unos Juegos Panamericanos, no obstante, durante el desarrollo de los mismos se vivieron episodios que pueden constituir indicios.

Primero, el ciclista Hersony Canelón, plata en keirin, se quejó por llevar ocho años sin entrenador: “Me tengo que preparar solo”.

El ciclismo de pista requiere de mucha ciencia y tecnología, además de una gran formación técnica de los entrenadores, que los hagan capaces de controlar los pequeños detalles por los que se deciden las competencias en un velódromo, así como constante fogueo, especialmente en Europa, donde ese deporte es más competitivo.

Luego fue la nadadora Paola Pérez, undécima en la prueba de aguas abiertas (10 kilómetros). “Me acaban de negar el uso del traje de neopreno por no cumplir con las reglas FINA. Dicha información se sabía desde el año pasado para la dotación específica, la cual fue ignorada, y ahora me toca competir con el traje normal”, se lamentó, antes de entrar al agua. Después añadió que tras varios kilómetros, por el frío, “empecé a perder el sentido, nadando en zig zag”,

De este caso, el ministro del Poder Popular para la Juventud y el Deporte, Pedro Infante, dijo que ese despacho “garantizó el pago de la dotación, tenemos el cheque del pago que le hicimos a la empresa que le correspondía entregar la indumentaria requerida en este caso de aguas abiertas”, agregó que “se abrirá una investigación administrativa al personal técnico implicado en esta situación. También a la Federación de Deportes Acuáticos”, y asumió la responsabilidad que le correspondía.

Otro que manifestó inconformidad es el presidente de la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Venezolano, Rubén Limardo: “Si yo, que soy campeón olímpico, sufro mucho con la preparación y los recursos, ¿qué quedará para los demás? Deben valorar más a los atletas venezolanos”.

Argumentó que en la Villa se sentía el descontento, “atletas que se ven tristes, quizás no tienen el apoyo en su momento porque todo quieren resolverlo a última hora y eso no puede ser así”, agregando: “yo sé que el país está atravesando por una situación difícil, pero, con una buena planificación, podemos llegar adonde sea”.

Esos tres casos evidencian algunas de las que podrían considerarse causas del duodécimo lugar, desde el punto de vista de los atletas, y hacen presumir falta de seguimiento, indispensable para lograr buenos resultados.

En cuanto al aspecto económico, el 75,2% del presupuesto nacional está dedicado a la protección social, en la que está contemplado el deporte.

Hersony Canelón manifestó falta de atención.

Una carrera de relevo

La formación de un deportista es similar a una carrera de relevo. Se necesita la total articulación de todas las instancias que intervienen.

En el país están dadas las condiciones para desarrollar a nuestros atletas, una tarea que debe comenzar con los Juegos Comunales y Estudiantiles, que ofrecen un escenario extraordinario para captar a los más sobresalientes e incorporarlos a las Escuelas de Talento Deportivo, y continuar su desarrollo en torneos estadales y nacionales, hasta integrar las selecciones del país, siempre de la mano de la ciencia, la tecnología y sin dejar caer el testigo en las competencias.
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¿Y el oro del boxeo?

Para Antonio Esparragoza, abanderado de Venezuela en los Juegos Olímpicos de Moscú-1980 y excampeón mundial de boxeo profesional (peso pluma), el deporte necesita gente que sienta pasión por él.

“Creo que la actuación de Venezuela en los Panamericanos fue buena. Nos quedamos esperando el oro del boxeo (apenas ganaron cuatro de bronce). Afortunadamente, ahora hay más deportes que ganan ese metal para el país”, dijo, en referencia a que antes el oro era esperado especialmente del pugilismo.

JUAN CERMEÑO / CIUDAD CCS
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