Gira de Guaidó busca engañar a países que lo apoyaron

Estados Unidos (EE.UU.) construyó una gira internacional al representante de la extrema derecha, Juan Guaidó, con primer punto en Colombia y que continuará en Europa, para lograr “fotografías presidenciales” que buscan apuntalar su derruida imagen y darle oxigeno a la derrotada autoproclamación en víspera de su primer aniversario.

Así lo resume un sustanciosos reportaje de la agencia Sputnik, que explica claramente la estrategia del gobierno norteamericano para lavarle la cara a Guaidó y tratar de darle un segundo aire ante los ojos del mundo.

“Es importante entender que toda la supuesta legitimidad de Guiadó se sostiene sobre el reconocimiento internacional, sobre tener ‘fotos de presidente’. Y en el contexto de perder la presencia en la AN, estas fotos son muletas para mantenerlo en las noticias como presidente (autoproclamado de Venezuela)”, dijo a Sputnik la abogada venezolana Ana Cristina Bracho, magíster en Derecho Público y Derechos Fundamentales.

La llegada de Guaidó a Colombia sucede en un momento de profunda crisis de la derecha venezolana. El punto principal de quiebre fue el 5 de enero, cuando perdió la presidencia del Poder Legislativo, pese a haberse autoproclamado al cargo desde afuera del Parlamento.

“Perdió la AN, fracasó en sus convocatorias a la oposición y quedó reducido a realizar asambleas no oficiales fuera de la zona parlamentaria, mientras sus partidos aliados se derrumban por las fracturas que se les acumulan”, destacó la abogada, quien recordó, además, los casos de gravísima corrupción en la que está involucrado.

“Ya no es el dirigente emergente autoproclamado presidente encargado de Venezuela el 23 de enero del año pasado, proyectado a través de una poderosa maquinaria política, mediática y económica. No logra movilizar a las bases opositoras dentro del país, ya no preside el Poder Legislativo, ha perdido credibilidad, su ficción de gobierno quedó desnuda”.

Lo que preserva aún a Guaidó es el apoyo internacional de quienes conducen la operación golpista contra el Gobierno venezolano, es decir administración de Donald Trump, que tiene en Colombia una de sus bases principales de operaciones para desplegar las acciones contra el país.

Guaidó estuvo acompañado en Bogotá de otros dirigentes como Julio Borges, prófugo de la Justicia venezolana por su participación en el intento de asesinato del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en agosto de 2018.

El autoproclamado hizo su aparición en Colombia al lado del presidente, Iván Duque. Su viaje a Bogotá no estaba anunciado y fue presentado por los medios que lo respaldan como un “triunfo”, porque tiene prohibición de salir del país debido al juicio que se le sigue en la justicia venezolana.

Pero ya el pasado 23 de febrero, Guaidó había salido también de Venezuela. Su cruce de frontera, presentado en sus redes como obra de su valentía, fue en realidad producto de su alianza con paramilitares colombianos de la zona de frontera, el grupo Los Rastrojos, aliados a su vez al Gobierno de Colombia. Las fotos con los narcoparamilitares colombianos fueron minimizadas y casi borradas por la mediática de la derecha continental.

Ahora, la primera foto de su “gira” fue junto a Duque y la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez. En esas imágenes se vio a Guaidó caminando solitario por una alfombra roja para darle la mano al presidente de Colombia desde un escalón más abajo. Luego le tomaron otra foto sentado en una sala, igualmente solo y sin protocolos presidenciales.

Más tarde, apareció una solitaria foto de la supuesta “conferencia ministerial” contra el terrorismo, en la que apareció Mike Pompeo y autoridades colombianas, pero sin mostrar cuáles otros ministros latinoamericanos acudieron a ese pretendido encuentro regional.

Las fotos no son un detalle en política, en particular en el caso de Guaidó y su crisis existencial.

El objetivo de la foto al llegar a Colombia fue reforzado con el momento más importante para la narrativa construida alrededor de Guaidó: el encuentro con el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, y el encargado especial para Venezuela por parte de EE.UU., Elliot Abrams.

Guaidó apareció así en la palestra internacional con quienes conducen y financian la estrategia contra Venezuela, es decir, le dicen qué y cuándo hacer las cosas.

Ciudad CCS/VTV

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