La Caraqueñidad | Caracas desbordada en salsa pura

El 5 de octubre es el Día Municipal de la Salsa de Caracas, para celebrarlo bailando

Dicen las buenas lenguas, y la mía que está sabrosa lo repite, que vía decreto desde 2009, el 5 de octubre es el Día Municipal de la Salsa de Caracas y octubre es el Mes de la Salsa; entonces eso let’s make up, y be mine, ya que isn’t true that you don’t love me

La fecha se celebra en honor al locutor Phidias Danilo Escalona, quien nació el 5 de octubre de 1933. A él se le atribuye el nombre del género y dicen que así lo bautizó durante uno de sus programas radiales en vivo, cuando entrevistaba a Bobby Cruz, quien al ser consultado sobre la mezcla de ritmos que proponía como una novedad, entre otros, el maestro Richie Ray, el boricua contestó que aquello era como un kétchup, donde se fusionaba cadencia, sabor y mucha armonía… Al respecto, hay otras tantas anécdotas; todas orientadas en ese sentido. Aquel famoso programa terminó llamándose La hora del sabor, la salsa y el bembé

Caracas siempre marcó la clave

Qué bien que Caracas brinde este reconocimiento al género urbano que habla de la vida del barrio, y de las condiciones sociales, de realidades y de cotidianidad, con el infaltable 2×3 o 3×2 de la clave, con percusión menor, con pasos sonsacadores y al son del bongó, las congas y el timbal.

A Federico y su Combo, con sus cantantes originales Carlín Rodríguez y Dimas Pedroza, se le reconoce como el padre de las orquestas salseras nacionales. Y el negrito Calavén. Eso está muy bien. Lo mejor es que han sido y seguirán siendo muchas, y muy buenas. Nos referimos a salsa dura, buena, salvaje. Nada de salsa monga, que innegablemente existe, tanto como la salsa baúl, pero eso es harina de otro costal…

Emisoras de radio como Radio Aeropuerto, Fiesta 106.5 y 102.3, (por solo citar algunas) marcan el pasado y el presente de la salsa, evidentemente con el inconmensurable apoyo de varias alternativas como Al son del 23, Urquía, Negro Primero y 90.7 de los Altos Mirandinos, Gran Caracas.

Locutores como Héctor Castillo, Víctor Prada Vallés, Rafael “El Tigre” Rivas, Luis Calzadilla, Fernando Sosa Leal y el padre (después de Phidias) Enrique Bolívar Navas. La revista Swing Latino con el reportero gráfico Fernando y los periodistas Ángel Méndez, Jorge Collazo y Diógenes Carrillo; César Miguel Rondón y El libro de la Salsa…y hasta existe el movimiento Corazón Salsero, los Macropanas del Pedagógico y sus foros de Ismael Rivera.

La Dimensión Latina, La Salsa Mayor, el Sexteto Juventud, el Sonero Clásico del Caribe, Los Satélites, Sabor Latino, Quinta Galaxia, La Orquesta Café, Mango, Naty y su Orquesta, el Grupo Madera y su máxima expresión, el Trabuco Venezolano, a juicio de muchos, son los más representativos. Y que perdonen muchos otros, incluyendo conocidos y apreciados músicos y amigos por la involuntaria omisión.

Por sus proyecciones internacionales destacan Oscar Emilio D’León, Mandingo, Orlando Poleo, Gerardo Rosales, Alfredito Naranjo, Pibo Márquez, y uno de los pioneros Orlando José Castillo o sencillamente Watusi, quien junto a Carlos Tabaco Quintana, abrió senderos a otros excelsos soneros como Rodrigo Mendoza o Marcial Istúriz. Junto a ellos la mamá de todos, la señora del canto, Canelita Medina, ufff, clase de gañote, la negra eterna y su hija Trina con su grupo Yarake. Y aquel experimento exitoso, Adrenalina Caribe de Evio Di Marzo…y Rumba Cumlaude…mucho con demasiado.

Caracas tiene su día y su mes de la salsa, aunque acá hay salsa todo el año y a toda hora… Caracas tiene su Combo de Venezuela igual que la sonoridad lograda por el maestro Cheo Navarro con sus orquestas Tributo y Bailatino. Nada que envidiarle a nadie. Más bien, música de exportación…y nos quedamos cortos, por espacio y por memoria. Pero con todas hemos bailado alguito…

El Trabuco Venezolano

A calentar pa´ bailar y gozar

Así que a entonar el cuerpo porque llegó octubre, precalentamiento para fin de año… el que no baila salsa, no sabe hacer el amor, dicen por ahí. A ponerse las pilas con la clave y la armonía…

Yo quisiera saber qué es lo que te he hecho, por qué razón huyes de mí; dime por qué, porque no tienes derecho, no admito que tú me trates así. Yo te doy si quieres la razón. Ya yo sé que hay una luz negra para ti y se acerca tu fin. Aunque el Nazareno cuidará a mis amigos, Juana Peña ahora me llora, porque usted pasa y yo me río, y Barrunto es mi corazón…

De los negros de Caracas yo soy el negro más guapetón, yo soy el más cumbanchero que se pasea por La Fundación (de Catia), por eso no te dejaré, corazón. A pesar de que la noche está como boca ‘e lobo, fuiste tan buena profesora que contigo aprendí lo que es el amor, mi linda muñeca, canta con un ritmo alegre el entusiasta sonero que debe poner a la gente a gozar todo este mes.

Hace tiempo que no duermo, porque estoy pensando en ti y en lo mucho que te quiero, y tú no me quieres a mí… Es difícil creer que hayas podido borrar del pensamiento mis recuerdos. Ya te he olvidado y en ti no pienso y no voy a esperar por tu regreso.

La vida es una caja de sorpresas: Tú eres menos tratable que Perico Macoña y más peligroso que Pedro Navaja, pero yo soy Juanito Alimaña. Y como la pelea y el bochinche no me hacen falta, a Manuel García y a Máximo Chamorro, para retarte en un mano a mano, y si cantas y bailas como yo, en vez de uno, somos dos. Eso debes demostrarlo este mes salsero, porque en la escuela de rumberos yo soy maestro y así te lo manifiesto…Todo tiene su final.

LUIS MARTÍN / CIUDAD CCS

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