Armando José Sequera: No se domestica la imaginación de niñas y niños

Para Sequera, la imaginación debe ser encausada hacia lo positivo, valores y principios que den sentido a la vida y ayuden al ser...

Armando José Sequera, escritor venezolano, dedicado al estudio y la creación literaria para los mas pequeños, nos acompaña en la Feria Internacional del Libro de Venezuela 2019. Ciudad Caracas quizo conocer sus impresiones sobre este evento, así como por su oficio y la literatura actual. Agradecido por su buen espíritu y su disposición, compartimos con los lectores su palabra:

—¿Qué importancia tiene para Venezuela realizar la Feria del Libro en un momento como el actual?

—Pienso que la cultura es unos de los principales aportes del ser humano a la vida en general. Sin cultura no somos humanos. Nuestro gran aporte a la vida en general es la cultura y justamente la feria del libro, las exposiciones, presentaciones del libro, conferencias y grandes conciertos nos conlleva tener y merecer la denominación de seres humanos. Eso nos diferencia del resto de la fauna, seguimos siendo fauna, pero nuestro aporte al mundo, al universo, es la cultura.

—¿Qué aportes brinda la creación literaria para niños al desarrollo de nuestra sociedad?

—El niño tiene una imaginación en estado puro, en estado salvaje, que requiere ser de alguna manera domesticada para poder ser interesante y útil. La imaginación la puedes usar para generar beneficios a la comunidad, crear nuevas obras artísticas, pero también para crear armas, generar emboscadas, cosas negativas para la sociedad.

La imaginación debe ser encausada hacia lo positivo, hacia valores y principios que den sentido a la vida y ayuden al ser humano a ser mejor individuo y mejor ser social.

Nosotros somos seres sociales e individuos, dualidad que conforma a la humanidad. El arte y la literatura infantil ayuda a que la imaginación pueda ser encausada hacia la creación literaria u otro tipo de acción para beneficio de la humanidad.

Domesticar la imaginación no es tomarla y montarla como un caballo. La intención es que cada quien pueda dentro de los límites que la propia libertad establece tomar la imaginación, no como un bien personal sino colectivo.

La literatura para niños llega a la gente en formación y eso debemos aprovecharlo, porque si dejamos las mentes en formación en manos de la televisión y de las redes sociales alguien sabrá sacar provecho económico, ideológico y psicológico.

Las personas que tienen acceso a mensajes negativos cuando llegan a adultos, cuentan que nada sirve, todo es negativo, asumen que nada sirve, que el país no sirve, que todo está mal hecho. La idea es hacer obras llamativas, afectivas e interesantes que formen parte del acervo cultural de los niños desde sus primeros años. Que se encause la imaginación para hacer buenas personas.

—¿Cuáles son los grandes temas de la literatura infantil hoy?

—Todos. Cualquier tema es importante. Yo por lo general trabajo sobre el amor, la amistad, todas las cosas importantes que creo existen en la vida. Pero no solamente escribo sobre esos temas, sino que ellos nacen de mí y me he dedicado a escribir sobre esos temas por más de treinta años. Son un reflejo de lo que soy.

—¿Cómo contribuye el escritor venezolano a enfrentar los acontecimientos históricos de Venezuela y el mundo?

—Los escritores estamos inmersos en problemas que son importantes, ante la transición de un mundo capitalista a un mundo socialista. Donde se trata de ser iguales ante las leyes. En otros países de Europa quien tienen más dinero cree tener más derechos.

Los escritores contribuimos, presentando nuestras obras, nuestros argumentos, nuestras tramas a que las personas puedan salir de esa depredación que ha producido el capitalismo. Yo no creo que el capitalismo se acabe de un día para otro. La historia nos ha dicho que los cambios no se dan así de inmediatos. Vivimos en un periodo de transición y la derecha banaliza nuestro proceso diciendo que tenemos 20 años en la transición, pero 20 años en la historia no son nada. Del paso del imperialismo al feudalismo pasaron 400 años, del paso del feudalismo al capitalismo, pasaron 200 años. La historia tiene otros planes e irá hacia un cambio positivo para la humanidad.

—¿Qué otras manifestaciones del arte lo apasionan y por qué?

—Indudablemente la música. De niño asistí a clases con el Maestro Inocente Carreño, quien determino que yo tenía un oído absoluto. Yo era capaz de distinguir en un concierto de orquesta cualquier instrumento que desafinara dentro de esa variedad de sonidos, pero era capaz de niño de poder disfrutar de toda la belleza de la buena música con profundo placer. Me apasiona todo tipo de música, menos el regueton que considero ruido insultante.

—¿Qué proyectos literarios desarrolla en este momento?

—Trabajo de todo. Estoy trabajando nuevamente la poesía, que me traía complicaciones, cuando joven escribía para muchachas que me gustaban y tenía conflictos con los novios de las muchachas. Nunca me gusto la poesía en versos siempre me gusto la poesía en prosa. Hoy trabajo seriamente en eso y recientemente terminé dos poemarios.

—¿Cuáles son las actividades que le traen a la Feria?

—Participaré en el Constelado de Escritores para Niños y Jóvenes. Le pusimos ese nombre para no llamarlo congreso, simposio o con los nombres que siempre se le coloca, y de igual forma con la lectura de La Comedia Urbana, obra que también estará en la Feria del Libro.

—¿Qué palabras le brinda a los lectores que asisten a la Filven 2019?

—Que aprovechen los libros a buen precio que ofrece la Feria. Que no sólo lean en papel, sino que aprovechen todos los formatos digitales. Que lean en tabletas, en celulares. Que lean.

A próposito de su reciente publicación, La Comedia Urbana es una trilogía narrativa sobre lo que sucede en una ciudad convulsa: escombros, reliquias, metástasis y locuras son una radiografía de lo urbano caraqueño, valenciano o cualquier otra civilizada barbarie.

Biografía Mínima

Armando José Sequera nació en Caracas en 1953. Escritor, periodista y productor audiovisual, reside en Valencia desde hace varios años. Apasionado por la música universal y la lectura, gran parte de sus obras han sido para niños y jóvenes. Con más de 70 obras publicadas ha obtenido varios premios literarios, entre los que destacan: Casa de las Américas (1979); Diploma IBBY (1995); Canta Pirulero (1996) y Premio Internacional “Garzón Céspedes” (2012). Premio “Stefanía Mosca”, mención Crónica (2019).

El se considera un aprendiz de la literatura, pero comenzó a colocar una palabra tras otra a los once años de edad, habilidad que lo convirtió en un minucioso escritor.

 


Únase a la conversación