Llegar o irse

Vainas de la Lengua

Huele a caldo marino, persiste un olor intenso a sudor de bestias. Esta mancha expansiva es un cuerpo dentro de otro cuerpo, racimo de bocas lamiéndose, tragándose. Cada mano, cinco lenguas; cada lengua, una ventosa. Enorme sombra de humedades que palpita en desespero y una garganta ruega. Las piernas abiertas lloviznan, las piernas cerradas irrumpen. Un ave devora a una serpiente. Parece que el mundo está a punto de doler de tanto que gusta. Casi todo entra, casi todo sale. En la repetición violenta algo estalla y dos aljibes rotos se derraman. Alguien llegó. Alguien se fue.

La palabra desgarra la carne porque es carne. La lujuria del lenguaje brilla en sus guiños. El estimulante más eficaz para inflamar y humedecer es la lengua (en sus múltiples acepciones). El sexo es divina lucha de contrarios y el habla común recrea ese acontecimiento cuando corona una misma acción con palabras que en estricto rigor son antónimas. Ni siquiera algo tan canónico y solemne como un diccionario puede ahogar la potencia sensual en el significado de las voces. Es posible encontrar en las diversas definiciones de uno y otro término, un festín sugerente.

Llegar es: ‘… alcanzar el fin o término de un desplazamiento’, ‘tocar…’, ‘venir el tiempo de ser o hacerse algo’, ‘ascender’, ‘… ser suficiente’, ‘dicho de una persona o de una cosa: acercarse a otra’, ‘unirse, adherirse’.

Ir(se) significa: ‘… Extenderse en el tiempo o en el espacio, desde un punto a otro’, ‘sentir y pensar al contrario’, ‘andar tras alguien o algo’, ‘morirse o estarse muriendo’, ‘dicho de un líquido: salirse insensiblemente del recipiente en que está’, ‘dicho de un recipiente: dejar escapar el líquido que hay en él’.

Entre ‘venir el tiempo de ser o hacerse algo’ y ‘morirse o estarse muriendo’, el vértigo es indiscutible y delicioso. Ascendemos, somos suficiente, salimos del recipiente en que estamos. Mientras la contradicción adviene, ella es en sí muy excitante. Irse y llegar: dos verbos que en direcciones semánticas opuestas, proclaman con idéntica energía un solo espasmo.

Ciudad CCS/Yanuva León

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