Los símbolos del aguinaldo caraqueño

Resulta imposible hablar de las navidades caraqueñas sin citar el aguinaldo La capilla está abierta, la historia de fe que envolvió a María Nicomedes Hernández de Díaz junto a su familia, y al Conjunto América y su tradición musical preservada por más de 70 años.

Para Silvia Piñango, directora de la agrupación, la Navidad es devoción a la sagrada familia y al Niño Jesús. Ella nos dice: “Mi casa se viste de Navidad desde el 1° de diciembre y lo principal es el nacimiento y los aguinaldos. La Navidad es renacer de la vida y nuestra devoción al Niño Jesús como figura universal. Siempre decimos: Jesús de la misericordia en ti confío”.

Tanta es la devoción con el Niño Jesús que su madre murió el 16 de diciembre de 2014 y el día 24 cantaron en La Capilla.

Inicio de la tradición

“Nuestro grupo”, nos cuenta Silvia, “nace de un milagro que Jesús, María y José hicieron a mi abuela María Nicomedes y a Hilario, su hijo. La abuela supo de la devoción en La Capilla de Sarría y llegó cuando aún vivía la Iluminada de Sarría: Dolores Rengifo de Ramírez. Contaba la abuela que Dolores vino con el milagro del pan, que cuando lo fue a picar en su interior estaba la palabra Jesús”.

En Sarría aseguran que Dolores escuchaba la voz de Jesús, María y José y ellos pidieron construir La Capilla que hoy se mantiene abierta a la feligresía donde el pan es ofrenda permanente en ese espacio de oración y espiritualidad. María Nicomedes se hizo devota y siempre pedía por la salud y protección de sus hijos. Hubo un tiempo en que ella notó a su hijo angustiado y le preguntó si tenía algún dolor o estaba enamorado. Ante el silencio del joven, se arrodilló frente a la imagen de la Sagrada Familia y le pidió ayuda.

Días después Hilario habló: “Mamá, fui a tocar a una fiesta, conocí a una dama, bailó conmigo y me dijo que podía visitarla en su habitación. Toqué mi set, fui a la terraza y se me apareció un señor de liqui-liqui gris con el cabello blanco, me colocó la mano en el hombro y me dijo: Negro, no vayas con esa mujer que te está invitando a su habitación, porque ella es la esposa de un Coronel y si ese hombre te encuentra allí te va a matar y te va a volver picadillo, y si vas se acaba el Negro, se desaparece, y me insistió: júrame que no vas a ir”.

Hilario le manifestó que sintió un escalofrío, sacó su reliquia y le dijo: “Señor, se lo juro por esto”, pero el hombre ya no estaba, lo buscó y no lo encontró.

Al escucharlo la abuela le dijo: “Fue un milagro de Jesús, María y José, seguro ibas a morir. Ahora dejas ese conjunto y vamos a hacer el nuestro de aguinaldos, yo haré unos aguinaldos y pagaremos la promesa a ellos por haberte salvado la vida”.

Era el año se 1946. La abuela no sabía leer ni escribir y trabajaba en una casa de familia del Country Club. Un día, esperando el autobús, le vino a su mente la canción y comenzó a entonar: La capilla está abierta de noche y de día, rezaremos todos tres Ave María… Llegó a casa y le dijo a su hija Atilia: “Busca papel y lápiz que tengo una canción que te la voy a dictar”. Desde ese día cantan a Jesús, María y José. Desde ese día compuso mientras cocinaba, cuidaba a los hijos o velaba el sueño de la familia. Hasta mayo de 1985 cuando falleció y dejó un legado de más de 300 aguinaldos.

El Conjunto América nació en la parroquia Altagracia, en La Vuelta de los Eucaliptos, hace 73 años, como un grupo de niños, y hoy se congrega en la 1era calle de El Retiro. La tía Pola, tenía 10 años cuando cantó por primera vez el aguinaldo.

Cada año, después del 15 de septiembre, inician los ensayos. La promesa a la Sagrada Familia se paga el 24 de diciembre en La Capilla de Sarría y el día 26 realizan la novena al Niño Jesús, cantando a los pesebres de casa en casa, en el sector El Retiro.

La abuela tenía musa para componer sus letras:
“Los pastores nos dejaron el recuerdo más bonito/
cantando los aguinaldos al niño Jesús bendito/
con humildad y gran cariño, reverencia y buena fe/
les diremos unos versos a María y a José”.
Y Aguinaldos nuevos se escriben todos los años:
“Silencio, esta es la hora de entrar/
calladitos, calladitos, no se vaya a despertar/
porque si lo despertamos él se nos pone a llorar”.

Silvia dirige el conjunto desde 1973. Antes fueron la abuela y mamá Atilia. José Gregorio Hernández es el director musical y tresista. Silvia nos narra que José G. no sabía tocar el tres. El 25 de diciembre de 1979 muere su padre, tresista del grupo, y al año siguiente él tomó el tres y comenzó a ensayar. La noche del 23 soñó con su papá que le decía: “No te preocupes hijo, yo tocaré contigo”, y a partir de ese momento es el tresista.

Silvia Piñango.Directora del Conjunto desde hace 46 años

La tradición de familia regada por el mundo

Del grupo han surgido músicos de trayectoria internacional: Juan Pulía, padre e hijo, Carlos Esposito, Sanova, Carlos Luis, María Alexandra y otra generación crece: Alexander, tamborero desde los dos años; Santiago, el tataranieto, toca las maracas; Beatriz y Argelia cantan y componen. Su familia es como los Buendía, pero marcados por la Navidad y el amor.

La abuela nunca quiso hacer negocios con los aguinaldos. Mucha gente cree que La Capilla está abierta es del Conjunto de Jesús, María y José. Nos cuenta Silvia: “Ese aguinaldo lo grabaron ellos. Les encantaba y lo pidieron prestado para cantarlo, no para grabarlo. Luego tuvieron la posibilidad de grabar y el productor les dijo: ‘Lo primero que van a grabar es La Capilla, y si no graban no hay negocio’”.

Un día Hilario, viajando a Lara, escuchó la canción en un local y al llegar a Caracas comentó a la abuela que en un botiquín estaba sonando su aguinaldo. “¿Y quién lo grabó?”, preguntó la abuela y luego comentó: “Si ellos lo grabaron está bien, no quiero nada, cuando yo me le arrodillé a Jesús, María y José nunca le dije esto es un negocio, porque para mí esto es una fe”.

El conjunto aún no materializa el proyecto de grabar un disco, pero el grupo y sus aguinaldos gozan de reconocimiento, Chacao lo declaró Patrimonio Cultural y su aguinaldo fue grabado por el Coro Infantil Venezuela, Cecilia Todd y Los Tucusitos, entre otros.

Finalmente expresa Silvia: “Queremos seguir cantando. Tenemos que cambiar la mentalidad de consumo para tener mejor familia, mejor país y desde nuestro canto contribuimos para ello. La permanencia del grupo en el tiempo, la sostenemos desde la fe. Aquí estamos, hasta que Jesús, María y José diga.

Es tradición recibir la Navidad en Sarría y la mantendremos siempre.

JOSÉ JAVIER SÁNCHEZ / CIUDAD CCS
FOTOS VLADIMIR MÉNDEZ

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