¡Ojo avizor con EE UU!

J.J. Álvarez

Después de la fracasada intentona de golpe de Estado del 30 de abril de 2019, Estados Unidos sigue tratando de justificar el sinestro plan de intervención militar promovido por la derecha local contra nuestro país. Sin eludir lo incómodo de ese asunto, Trump y su corte Ku Klux Klan han considerado una operación relámpago que ponga fin inmediatamente a la Revolución Bolivariana, sin importar que actúan impunemente.

Así, EE UU persiste en su empeño de paralizar el avance impetuoso del proceso de liberación política, social y económica que conduce el presidente legítimo Nicolás Maduro con el legado del comandante Hugo Chávez Frías.

Recientemente, el coronel estadounidense Larry Wilkerson hizo un llamado a la Casa Blanca para que se abstenga de toda acción militar contra Venezuela que pudiera agravar la situación actual y causar efectos terribles comparables a los de Vietnam y Afganistán, con repercusiones en toda América Latina, donde el imperialismo yanqui trata de revivir el fascismo.

EE UU hace de su política exterior un mecanismo de imposición con el grupo de incompetentes (Pence, Bolton, Pompeo, etc.) que improvisa la mentira cobijándola con la amenaza y el miedo.

La industria de guerra en EE UU se ubica en 100% de su territorio (26% en el Pacífico, 4% en las montañas, 9% en el centro Noroeste, 9% en el centro Noreste, 9% en el centro Suroeste, 3% en el centro Sureste, 13% en el medio del Atlántico, 15% en el Sur del Atlántico, 12% en Nueva Inglaterra), donde desarrolla nuevos tipos de armas de destrucción masiva que constituyen serios peligros para la humanidad.

La voluntad de EE UU de imponer su voluntad por la fuerza está en la palabra de Mike Pompeo, quien ha tenido el descaro de afirmar en la Universidad de Texas que cuando dirigió la CIA alcanzó un nivel profesional robando y engañando, al punto en que se afinca diabólicamente contra Venezuela.

¡Ojo avizor con las pérfidas intenciones de EE UU! Firmeza y lealtad con Venezuela.

 


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