Omar Galíndez: EEUU buscará asfixiar al país por apoyo a Huawei

Afirma que esta guerra contra la telefónica asiática la impulsa Washington al sentirse superado

Estados Unidos ya no solo se enfoca en atacar militar y diplomáticamente, sino que también, desde hace algún tiempo, agregó a su repertorio la agresión tecnológica y comercial contra aquellos países que se niegan a complacer sus nefastas políticas, por lo que Washington los etiqueta como enemigos.

China se ha convertido en uno de ellos, desde el punto de vista financiero, y Venezuela hoy es víctima de un criminal bloqueo que le impide adquirir bienes e insumos, además de recursos en moneda extranjera y oro, secuestrados por la banca imperial.

A este panorama se suma ahora la amenaza que sufre el Gobierno Bolivariano y otras naciones por brindar apoyo e invertir en empresas del gigante asiático. Para entender esta nueva arremetida de Donald Trump y su equipo, Ciudad CCS abordó al profesor e historiador Omar Galíndez.

—¿Son inminentes nuevas sanciones de EEUU contra el Gobierno venezolano por apoyar e invertir en la Huawei?

—Es indudable que EEUU buscará por cualquier vía y a través de los organismos financieros internacionales, que ellos mismos pretenden dominar, activar mecanismos que permitan asfixiar cualquier erogación de dinero que Venezuela vaya a hacer con China para participar en todo lo que es la tecnología 5G de esta empresa, considerada erróneamente por Donald Trump como una amenaza mundial al verla supuestamente como una estrategia de espionaje.

—EEUU sanciona a diestra y siniestra, pero, ¿quién los sanciona a ellos?, ¿a qué se debe el complejo de supremacía?

—Esa es la gran pregunta que el planeta se hace, porque hoy Estados Unidos viola los ordenamientos internacionales y ahí está la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cruzadas de brazos, con una estructura burocrática inoperante, que no responde a las expectativas del mundo actual. En Venezuela se ha dado un proceso revolucionario, pacífico y democrático, simplemente para defender nuestros intereses a vivir con autodeterminación, en libertad y, a su vez, a ligarnos al régimen político que a los venezolanos les convenga, sin actuar en contra de nadie; pero Estados Unidos ve ese modelo como opuesto a la conducta imperial que ellos pretenden sostener, a través del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), con los que busca crear nuevas colonias, así como el grupo de Lima, que son países convertidos en satélites transnacionales, ya que ninguno de ellos puede decir que son un Estado consolidado, sino más bien territorios donde el imperio norteamericano busca materia prima barata y mercados cautivos para someterlos.

—Justamente la oposición venezolana, aliada de la Casa Blanca, critica que se invierta en la Huawei y no en las empresas nacionales de telecomunicaciones, pero han olvidado que desde la llegada de la Revolución Bolivariana se pudo democratizar este sector y además tenemos tres satélites en órbita, entonces, ¿cuál es su lectura sobre esta actitud de la derecha nacional?

—El hecho de que Venezuela trate de colocarse en los niveles tecnológicos en materia de información y telecomunicación en general con la plataforma 5G me parece una política bien dirigida a lograr que el país se haga de esa tecnología para actualizar todas las redes, sobre todo cuando somos bloqueados por estas vías donde se tergiversa lo que hace el Gobierno venezolano.

Si se trata de una inversión con un aliado estratégico como China, lo que se busca es una participación activa, en la cual nosotros tengamos acceso a ese recurso tecnológico. Que Venezuela en estos momentos no se encuentre a la altura de China o Estados Unidos, no significa que no pueda recurrir a estos avances en telecomunicaciones e informáticos para progresar en esa línea donde existen bastantes perspectivas, sobre todo si se está intentando posicionar una moneda como el petro para futuros negocios.

—Pareciera que esta polémica con la empresa de telefonía china y EEUU solo los vincula directamente a ellos, pero Venezuela, a través de su presidente Nicolás Maduro, respondió de manera inmediata, ¿a qué cree usted se deba esa reacción más allá de lo comercial ya antes expuesto?

—El hecho de que nosotros tengamos ya tres satélites, el hecho de estar pendiente de renovarnos en todas las áreas, me parece que es estar en la onda de los avances tecnocientíficos de hoy. De tal manera que ninguno que se sienta venezolano, propiamente, puede negar que esto constituya un enorme progreso y en ese sentido es loable la actitud del presidente Maduro ante estos nuevos retos que impone la informática y sus proyecciones dentro de muchos ámbitos, desde la medicina hasta la agricultura, en lo militar, etc.

—¿Qué se está haciendo ahora desde el Instituto, del cual usted forma parte, sobre este y otros temas que demuestran el rostro agresivo e injerencista de EEUU?

—El Instituto siempre ha estado interesado en promover cursos para periodistas de Latinoamérica y el Caribe, con el objetivo de lograr alianzas estratégicas que permitan, por parte de nosotros, ofrecer información veraz y fidedigna, sobre todo del acontecer en Venezuela para hacer frente a esas grandes corporaciones dominadas por el imperio como la ABC de España, la BBC de Londres, entre otras que monopolizan las noticias mundiales, y por ello es necesario crear canales que ofrezcan una nueva visión.

—¿Qué mensaje le envía al pueblo venezolano que sigue sufriendo el asedio y los embates de las políticas intervencionistas de EEUU?

—Hay que mantenerse en resistencia popular, permanentemente en la calle, con mucha conciencia social de que estamos recibiendo una arremetida. No hay país en el mundo donde Estados Unidos haya impuesto un régimen que produjo democracia, libertad; todo lo contrario, ha sido para imponer dictaduras que generan hambre y miseria. Es muy claro que ellos son el verdadero enemigo de toda la humanidad.

Ciudad CCS / Harold Urrieta / Foto Américo Morillo

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