Orlenys Ortiz: “Es necesario cambiar en profundidad nuestro sistema educativo”

Para afrontar la lucha en las redes sociales se hace necesario actualizar los paradigmas del proceso de formación académica

La guerra no convencional a la que está sometida Venezuela no sólo incluye el área económica, financiera, de suministros de alimentos, sino que también se ha generalizado y ha trastocado todo lo referente a los procesos comunicacionales, es decir, la difusión de noticias e información que son de interés público; dando paso a las llamadas fake news y a la emisión por redes sociales de rumores que no sólo generan inquietud en la población, sino que no permiten se conozca en el mundo la realidad venezolana de una crisis inducida por el bloqueo económico que viene aplicando desde hace varios años Estados Unidos.

Esta situación ha provocado que mucha gente le dé crédito a ese cúmulo de mensajes neoamarillistas y de cuentos y comadreos cibernéticos, creándose en la sociedad un ambiente de desasosiego y desinformación, de gente que consume y digiere novedades, reportes y comunicaciones, bañados y acicalados de falsedad pero vestidos de “Gran Verdad”. Ello hace necesario que quienes aman la Patria de Bolívar y defienden la Revolución Bolivariana ejecuten acciones que minimicen el daño que esto genera en la sociedad venezolana, para conjurar el bloqueo y el cerco comunicacional a la que está sometida Venezuela toda.

Para la comunicadora digital Orlenys Ortiz, no basta con crear nuestras propias redes sociales o internet, sino que la base, desde su punto de vista, debe estar en la educación, “porque es a partir de ahí que toda esta gente ha venido, en principio, tergiversando la historia, escribiendo una historia a conveniencia que es el primer eslabón de la cadena de la alienación a toda la población. Se coloca ahí una historia que no es cierta, y la que es cierta la minimizan, lo que no despierta el criterio de la persona ni estimula su capacidad de discernir, y entonces lo que hace simplemente es aceptar todo lo que le impongan”.

—Entonces, ¿se hace necesario ejecutar cambios profundos en nuestro sistema educativo?

—Si no se cambia, en primera instancia, nuestro sistema educativo, para hacerlo, no básico, sino más bien más avanzado, adaptándolo a la realidad que tenemos ahora, actualizándolo, podemos hacer las mil y una campañas mediáticas superexitosas, con todas las estrategias habidas y por haber, pero no vamos a modificar eso en la sociedad. Por ello es clave el tema de la educación.

A partir de ahí, hay que trabajar mucho en la visión político-estratégica en términos comunicacionales. Porque muchas de las cosas acá tienen una aparente política comunicacional, pero en realidad carecen de visión estratégica. Entonces, caemos en lo que es la inmediatez, la demanda informativa, no prestamos atención a los detalles y no trazamos una ruta que implique, además, un diseño específico y una medición para saber si la campaña fue o no exitosa. A esto se suma la métrica, el trabajo de la bigdata y el buen direccionamiento de la información, que tributará a que nosotros logremos introducir nuestro mensaje de manera que pueda trascender.

Ortiz añade que si no se hace así, esteramos arando en el desierto, porque todavía hay un sector de la población profundamente alienado, que prefiere defender su estatus, lo cual ha conseguido hacer en pleno proceso revolucionario., Y que al verse afectado por la crisis que estamos viviendo es mucho más fácil que caiga en la trampa de la derecha nacional e internacional, de la mediática mundial.

La derecha apela a la emocionalidad

“Si nosotros logramos que nuestra política comunicacional realmente se valga de elementos científicos y de una visión estratégica, podremos calar ahí. Ahorita, con el tema del bloqueo, no basta que le expliques a la gente con mil quinientas cifras toda la cuestión. Es necesario que la gente sienta cómo se afecta. ¿Cuál es la diferencia entre la comunicación del Gobierno Bolivariano y la comunicación de la derecha? Que la revolución ha apelado a la parte racional del usuario, de la población, mientras que la derecha, entendiendo perfectamente cómo funcionan todas las operaciones psicológicas y cómo funciona el marketing político, apela a la parte emocional; y es ahí donde más reacciona toda esa población opositora. De allí que veamos en las redes sociales todas sus expresiones de ira y de odio, una cuestión que no tiene capacidad de raciocinio, pero que destilan ahí porque, además, se aprovechan del anonimato de las redes sociales”.

—¿Cómo hacer para desbaratar esas fake news que se valen de las emociones, esa red de mentiras que la derecha hace circular día a día?

—Una de las cuestiones más importantes es la capacidad de respuesta rápida. Porque mientras nosotros guardamos silencio por una noticia que surja, así sea dos horas que guardemos silencio ellos lo aprovechan. Si no nos apuramos a decir, por ejemplo, que se está trabajando en eso o se está ahondando en las investigaciones, tal como sucedió en días recientes con el caso de Acosta Arévalo, ellos, con toda su arquitectura mediática, que no es para nada pequeña, que no sólo tienen medios hegemónicos en todo el planeta sino que también tienen muchos pequeños medios que viralizan el menudeo informativo, logran insertar en la población la noticia falsa. Entonces, si nos tardamos en desmentir o, por lo menos, en decir lo que sea, de manera oficial y veraz, va a ser muy cuesta arriba que podamos desmontar las fake news y ellos ganan terreno.

Orlenys Ortiz manifiesta la necesidad de que todos los medios de comunicación del Estado, así como los medios alternativos y comunitarios, se alineen para desmontar la información falsa que circula en las redes sociales. “Tenemos más de 500 medios alternativos comunitarios, así como una gran cantidad de funcionarios públicos en las instituciones del Estado, los ministerios y en entes y organismos adscritos, que se convierten en una red de comunicación. Si nosotros tuviéramos la capacidad de alinearnos en ese sentido, seríamos mucho más efectivos. Pero entonces nada más estamos reaccionando a partir de las etiquetas que se usan diariamente, las cuales, en ocasiones, son mal utilizadas”.
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Legislar las redes

Para Orlenys Ortiz se hace necesario legislar en lo que respecta a las redes sociales, “porque es tierra de nadie, y ellos tienen ahí un punto favorable. Entonces, nosotros ¿cómo nos defendemos, cómo los sancionamos en caso de que ellos infrinjan una ley? Por eso debemos ir hacia allá, poder legislar en el tema de violencia digital, que es una continuación de las expresiones de violencia cotidiana que desde hace rato vienen sucediendo”.

Ortiz acota que con la Asamblea Nacional Constituyente “podemos explotar nuestra capacidad legislativa, para crear una ley vanguardista, actualizada y que se acople a la realidad que estamos viviendo”.

Ciudad CCS / Juan Perez / Foto Javier Campos

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