Parque Hugo Chávez. La comunidad tiene un espacio para encontrarse con el Comandante

Con una variedad de alternativas deportivas y recreativas abrió sus puertas a todos los sectores de Caracas

Hace unos cuantos años, una tarde, ya anocheciendo y mientras transcurría un torneo de atletismo en el Polideportivo Andrés Miranda, parroquia Coche, alguien que tenía que ver con la organización de la competencia, presionado por la obligación de concluir la programación antes de que oscureciera, comentó que esa instalación no había sido dotada de sistema de alumbrado que permitiera la práctica deportiva nocturna, “porque las luces no dejarían dormir a los caballos del Hipódromo La Rinconada”.

A lo mejor la tranquilidad de los equinos también está entre las causas que ocasionaron las dos mudanzas del hipódromo caraqueño hasta terminar donde hoy está.

El primer hipódromo de la capital estuvo en Sabana Grande a finales del siglo XIX y funcionó hasta 1906. Luego surgió el de El Paraíso, con carreras desde el 9 de febrero de 1908, pero en noviembre de 1949 una inundación afectó esa instalación hípica.

Murieron más de mil caballos, salvándose el campeón Caimán. Diez años después, el 5 de julio de 1959, fue inaugurado el de La Rinconada, entonces El Valle y ahora parroquia Coche, quedando las caballerizas y cuadras a salvo de inundaciones y otros percances.

Posteriormente fueron agregadas instalaciones como el Poliedro de Caracas y otras, netamente deportivas. No obstante, la ubicación significaba un problema, por lo lejos, hasta que en 2006 el presidente Hugo Chávez inauguró el tramo El Valle-La Rinconada del Metro de Caracas.

Fue en 2013 cuando el entonces alcalde de Caracas Jorge Rodríguez, anunció la construcción del Parque Hugo Chávez, para devolverle al pueblo lo que le pertenece.

Concebido como un complejo educativo, recreacional, deportivo con la tecnología más moderna y formado por tres ejes: el primero es la movilidad, con un terminal intermodal que sustituirá al de La Bandera y se vinculará a los sistemas Metro de Caracas y el Ferrocarril de los Valles del Tuy. Otro es el recreativo-deportivo, que contempla un estadio de fútbol para 55 mil espectadores, uno de beisbol para 35 mil, canchas múltiples para baloncesto, voleibol y fútbol de salón, entre otras. El tercer eje es el educativo, que incluye la construcción de la nueva sede de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

Es así como el hipódromo La Rinconada pasó a formar parte de las 840 hectáreas del Parque Hugo Chávez, convertido en un espacio al que ya la mayoría de los asistentes no lleva una revista hípica para apostar. Ahora acuden con balones de voleibol, fútbol, baloncesto, kikimbol, bicicletas.

“Aquí desarrollamos nuestra programación como un enlace con la comunidad para actividades sobre todo formativas, en las que prevalece todo aquello que tenga que ver con la ética socialista; que sea el encuentro de Chávez con la gente”, señala Frank Mendoza, gerente de Programación de la fundación encargada del Parque.

“Debe ser principalmente un espacio para los niños y las niñas. La estructura que se genera es pensada de manera social, para que se perciba la atención hacia la gente”, porque si tiene que ver con Chávez, entonces también debe tener a la gente como centro, una de las prédicas del Comandante.

Ingrid Oropeza, articuladora social del Parque con la comunidad, cuenta que varios urbanismos de la Gran Misión Vivienda Venezuela se benefician de las instalaciones.

“Aquí nos encontramos con la comunidad, dictamos talleres de reciclaje, recreación, atención a la abuela y el abuelo, y tenemos a los Tribilines de Chávez, proyecto de formación para enseñar a cuidar el Parque y que la comunidad se apodere de sus espacios”, añade Oropeza.

Varias áreas funcionan desde hace tres años, como el Jardín de los Primeros Pasos, que cuenta con parques infantiles, canchas de futbolito, una ciclovía de 1,2 kilómetros, la plaza de las fuentes. También dispone de una piscina y un laguito, uno de los espacios preferidos en el que se fotografían con una estatua de Chávez sentado en un banco.

Para los más exigentes, hay un sendero de montaña de 7,5 km. El parque es uno de los espacios fijos en los planes vacacionales comunitarios, así como escenario en la programación de los Juegos Comunales.

“Este parque ha unido a todos los sectores”, explica Ismael Álvarez, quien presenta deficiencia visual y es la vocera ante la Fundación de los sectores con discapacidad visual y adultos mayores.

“Aquí hacemos deporte y otras actividades formativas. Vengo tres veces a la semana. Mi hijo está en la escuela de fútbol El Valle-Coche y hace sus entrenamientos aquí”, nos dice Ana Linares.

Todo, sin molestar a los caballos.

Ciudad CCS / Juan Cermeño / Foto Vladimir Méndez

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