Parroquia adentro | Juan de Pimentel elaboró el primer plano de la Provincia de Caracas

La capital era una incipiente ranchería, un damero de 25 cuadras

Don Juan de Pimentel es muy conocido por el mapa asociado a su “Relación de Nuestra Señora de Caraballeda y Santiago de León”, elaborada en respuesta al cuestionario preparado por el emperador Felipe II, quien ansioso por tener una descripción de sus dominios de ultramar, envía en 1577 a todos los gobernadores de provincia para que lo hagan llegar a los curas y alcaldes de las ciudades, pueblos y aldeas de América, y se les dé pronta respuesta a unas cincuenta preguntas. La relación de Pimentel incluye un dibujo de la provincia de Caracas a pluma, de 43 x 60 centímetros.

Es el primer plano que se conoce de Caracas, comúnmente llamado el mapa de Juan de Pimentel, aun cuando éste había encargado el trabajo a Diego de Henares, para que realizara esa primera traza de casas y plazas, con base en las ordenanzas de descubrimiento y población dadas por Felipe II en 1573, que recogen las reglas e instrucciones sobre cómo ubicar las poblaciones y repartir las tierras, y a quien podemos considerar como el primer arquitecto y urbanista de nuestra ciudad capital, que para ese momento era una incipiente ranchería, con tan solo once años, y que no tiene más de tres casas con tejas, por lo que el mapa más bien se trata una ciudad prefigurada e idealizada, en un damero de 25 cuadras, muy lejos de estar trazadas en el sitio aún.

Pero sigamos con don Juan de Pimentel, quien rigió los destinos de la Provincia durante 7 años y medio, desde 1576 hasta 1583. Aparte de ese mapa y su relación tiene otros méritos por los cuales debe ser recordado y homenajeado.

Desde su fundación en el año 1528, la capital de la Provincia de Venezuela era la ciudad de Santa Ana de Coro, y por los constantes ataques que sufrió ésta por parte de piratas, todos los gobernadores y capitanes generales habían fijado su residencia en la ciudad de Nueva Segovia de Barquisimeto, que ofrecía mejor protección ante estos ataques. Así pasaron los primeros años. La capital era la ciudad de Coro, pero las autoridades residían en dicha ciudad de Barquisimeto.

Y es don Juan de Pimentel el primero de los gobernadores y capitanes generales que fija su residencia en la recién fundada Santiago de León de Caracas y solicitó a todos los oficiales reales que se mudaran desde Barquisimeto a esta ciudad, convirtiéndola, de hecho, en capital y cabecera de la Provincia, un acto significativo que marcó para siempre el destino de nuestra ciudad capital.

Igualmente don Juan de Pimentel, cumpliendo con las instrucciones de la Corona, y a diferencia de los anteriores y posteriores gobernadores, se convirtió en defensor y protector de los habitantes autóctonos de la región, prohibiendo su trabajo en las minas de oro y reportando al rey los excesos cometidos por los españoles, acto que le granjeó el rechazo por parte de los encomenderos de la Provincia, quienes estaban necesitados de mano de obra; sin embargo siempre se mantuvo firme y desplegó una extraordinaria actividad en proteger los indígenas contra el abuso. Sirva este escrito para recordar y homenajear a este pulcro magistrado.

Grupo de investigación documental PARROQUIA ADENTRO:
Julio González Chacín, Renny Rangel y Gabriel J. Torrealba Sanoja.

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