El poder popular debe participar en la solución de los problemas

Con miras a la elaboración del Manual de Convivencia se reunieron en la redacción cinco parroquianos

Concertamos un encuentro en la redacción de Ciudad Caracas con cinco parroquianos nómadas, itinerantes, y con José Roberto Duque como moderador, para sopesar sus pareceres y vaciarlos como un importante aporte para la elaboración del Manual de Convivencia

Fueron cinco los participantes: Omar Dalmases, Gustavo Rodríguez y Carlos Istúriz, del 23 de Enero; mientras que de La Pastora estaba Jesús Mijares, y Francisco Caldera, el músico, acudió por la parroquia San José. Se trata de parroquianos itinerantes porque no solo hacen vida en sus respectivos predios, ya enumerados, sino también en los alrededores de Plaza Bolívar de Caracas.

Este grupo está organizado desde hace 7 meses bajo el nombre Hugo Chávez para hacer jornadas de lectura todos los lunes a las 2 de la tarde en la esquina de Gradillas, centro histórico. Ellos y ellas han hecho propuestas ante la Asamblea Nacional Constituyente para que se lleve esta iniciativa a otras latitudes, así como para llevar otras propuestas que tienen como eje el tema petrolero.

Un aspecto muy importante para el caraqueño de hoy es lo rudo que significa abordar el Metro. Ahora bien, debemos tener un mínimo de normas para que el viaje se haga menos traumático de lo que realmente es.

Estiman nuestros invitados que sí, que debería haber unas normas y para ello deben desarrollarse campañas dirigidas, no solamente a los usuarios, sino también a los funcionarios de este sistema de transporte y a quienes se ocupan de la seguridad.

Recordaron cómo era el Metro en sus inicios y cómo se hizo una campaña, previa al funcionamiento, que condujo a un comportamiento impecable por parte de los usuarios. A tal punto que siempre se dijo que subterráneamente fluían ciudadanos distintos. ¡Hay que ver lo que es ahora!

“Se ha hecho todo más difícil por el crecimiento demográfico y porque no contamos con un sistema de transporte superficial que funcione bien”. Nuestros invitados elaboraron un diagnóstico en el que resultaron responsables del caos del Metro tanto los funcionarios como los usuarios. Hablaron de una especie de “confabulación para la matraca de los buhoneros.” “Diversas aristas giran alrededor de este problema”. Es entonces cuando se invocó la importantcia del Poder Popular, que debería tener participación y responsabilidades en estos casos para buscar soluciones.

— ¿Y cómo hace el Poder Popular para mitigar males como estos?

— Tenemos que organizarnos. En nuestras comunidades hay muchos servicios que no funcionan y son las instituciones las que parecieran no estar capacitadas para resolver los problemas. Y nosotros tenemos que convertirnos en republicanos, como decía Simón Rodríguez, para hacernos ciudadanos y querer más nuestras ciudades. Debemos hacer más campañas en este sentido y deben ser permanentes, sin regañar a nadie.

Seguidamente lanzaron la crítica a los concejales. Ellos no se ven enfrentando los problemas en nuestras comunidades, no se les ve por ningún lado. Explicaron, por ejemplo, que “frente a la casa de un concejal en La Cañada, 23 de Enero, hay tres bocas de visita sin tapa, por solo mencionar uno de los problemas que están frente a sus narices y nada que ver. A ellos hay que llamarles la atención”, concluyen.

— La siguiente pregunta viene a modo de reflexión: ¿Qué hay de cierto en que los jóvenes de hoy no respetan?

— Al respecto señalaron que no todas las épocas son iguales, que no se trata de edades y sino más bien de la falta de normas de urbanidad y de moral y cívica. Son los niveles de violencia que se reflejan en cualquier circunstancia y allí los medios de comunicación tienen mucho que ver. Señalaron que el comportamiento tiene mucho de lo que nos enseñan en nuestras familias porque los valores se siembran desde que somos niños.

Ciudad CCS/Teresa Ovalles M.

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