Rafael Uzcátegui: “Soy un marginal ilustrado, actor de los profundos cambios en el país”

El Gobierno no puede estar apoyado únicamente por el PSUV y la FANB. Es imperativo forjar alianzas con el GPP

Rafael Uzcátegui, secretario general del Partido Patria Para Todos, luce tranquilo con la serenidad que le aporta la sapiencia de los años vividos en su largo transcurrir, siendo un joven militante cuando se adhirió, con apenas doce años de edad, a la Juventud del Partido Comunista en el año 1958. Hasta su paso por la guerrilla urbana y rural, de la cual formó parte, con las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) en la década de los 60, 70 y 80.

Su devenir como combatiente se concretó en el Partido Comunista de Venezuela y se catapultó al fundar el Partido de la Revolución Venezolana (PRV), que luego se separó del PCV, cuando este último decide abandonar la lucha armada contra los gobiernos neoliberales de Acción Democrática y Copei.

Hombre de pueblo, las cicatrices del pasado saltan a la vista, su activismo político en la izquierda revolucionaria de Venezuela le valió prisión, torturas, persecución política y convertirse en objetivo militar de los gobiernos de Luis Herrera Campíns, Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera.

—¿Cuáles son sus orígenes?

—Soy un hombre de raíces humildes, estoy orgulloso de haber crecido en el barrio Ruperto Lugo, donde fui criado a la usanza de la “vieja escuela”.

Mi abuela materna, madre y padre, me inculcaron valores y principios férreos. Ello me sirvió para más adelante no olvidar la conseja de mi abuela: la palabra es un documento.

Soy producto de una circunstancia que marcó mi tiempo, apenas tenía 11 años de edad cuando vi sobrevolar, el 21 de noviembre de 1957, aviones disparando hacia el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno de Marcos Pérez Jiménez.

En mis tiempos las únicas posibilidades que tenían los pobres era aspirar a ser cadete, oficial, suboficial o tropa alistada de las Fuerzas Armadas de Venezuela (FFAA). Lo otro era desempeñarse como docente o maestro de educación.

Los valores que reinaban durante la dictadura exaltaban la presencia militar en todos los ámbitos. Por eso la sociedad de entonces veía con buenos ojos tener presidentes militares como Eleazar López Contreras, Isaías Medina Angarita y Marcos Pérez Jiménez.

Esos acontecimientos más las múltiples opiniones, conversaciones y discusiones que había en el seno familiar sobre el sistema capitalista instaurado que daba al traste con los derechos de la mayoría del pueblo, me llevaron a ser comunista.

Mi barrio, al igual que muchos otros, estaba signado por una migración constante de campesinos hacia las grandes ciudades, ávidos de un mejor porvenir que vieron sus sueños hacerse trizas, por el indolente olvido de los gobiernos.

Mi abuela y ambos padres provienen de ese éxodo de campesinos que abandonaron sus tierras tras el sueño de la renta petrolera. Ingresé con apenas 12 años a las filas de la Juventud del Partido Comunista de Venezuela (JPCV).

— ¿Cuáles son las fases de su activismo político?

— En 1966 fundamos el Partido de la Revolución Venezolana, que posteriormente conflagró en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional.

Yo pasé de ser un joven militante de la JPCV, a ser un activista de la causa revolucionaria. Cuando resolví fundar el PRV teníamos muy claro el costo político. Por eso, muchos compañeros, 21 hombres y 2 mujeres, juventud activa del PCV, decidimos no acompañar la decisión del buró político de deponer la armas y dar paso a su incursión en la escena política.

En la JPCV milité aproximadamente 7 años. Muchos de nuestros compañeros de la época insurgimos en la guerrilla. Lamentablemente muchos perdieron la vida, fueron detenidos, torturados, perseguidos políticos y desaparecidos por la División de Inteligencia Militar (DIM) y las FFAA.

En nuestras filas participaron activamente cuadros como Omar Mora –expresidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ)–, Simón Muñoz –exrector de la UCV–, Francisco Prada, uno de los primeros antropólogos, Diego Salazar (padre), Nery Carrillo y Alí Rodríguez Araque, entre otros.

Sin embargo, entre los años 1966 y 1967 murió la mitad del Comité Central, asesinados por los esbirros de Raúl Leoni.

Entre ellos están Douglas Bravo, su esposa Argelia Melet, Fabricio Ojeda, los hermanos Ramón y Andrés Pasquier y Felipe Malaver, quien era presidente del Sindicato Bancario.

También fueron asesinados Ramón Morales Rossi y Clever Ramírez.

—¿En qué se diferencia ser militante o combatiente?

—La militancia activa de un joven comprometido con la Revolución pasaba por dar el salto de la teoría a la praxis y eso fue exactamente lo que hice. Nuestro partido formó cuadros de personas dedicadas a tiempo completo.

De ser miliciano me convertí, por convicción, en combatiente guerrillero y por eso di el salto de la guerrilla urbana a la rural.

En las FALN pasé de la retaguardia, encargado de la logística, suministros, códigos de comunicación, a ser combatiente activo en las filas de izquierda. Con el PCV estuve en el oriente del país, durante mi periplo nos acompañó Luis Rafael Guzmán Gil, quien falleció a manos de la Disip en la Masacre de Yumare.

Combatí en Mérida, Barinas, luego en Barquisimeto, donde era responsable de la seguridad de Douglas Bravo. El 18 de enero de 1965 me capturaron, a las 12 de la medianoche, en compañía de mi esposa Mariluz Rojas Rengel, en los alrededores del Cuartel San Carlos en Caracas.

Fui prisionero durante 2 años en la Cárcel Modelo. Posteriormente empezó el derrumbe de la cortina de hierro, provocado por la injerencia de Estados Unidos, a través de la CIA y la entrega de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Tuve la oportunidad de viajar a varios países europeos donde fortalecí mis conocimientos, ideología, valores socialistas y lucha revolucionaria. También en ese tiempo estuve preso por segunda vez justo cuando la URSS degeneró en capitalismo.

—¿Cómo te marcó la rebelión militar del 4F?

—Hugo Chávez Frías partió en dos la historia de Venezuela. De hecho, me enorgullezco de haber estado con él durante esa crisis. Yo me encontraba con Alí Rodríguez Araque en la alcabala de Tazón, antiguo peaje de entrada a Caracas. Sin embargo, nos quedamos esperando al Comandante Chávez, que al final decidió irse por Los Teques.

En las filas del partido Patria Para Todos, donde Araque y yo militábamos, nos comprometimos de frente con esa causa libertaria.

Por supuesto, los países del mundo no apoyaron el golpe de Estado. Enseguida fue demonizado por los medios de comunicación en manos de la oligarquía. Tomar el poder se hizo muy difícil. Solo la URSS y Cuba reconocieron la lucha del pueblo venezolano. ¡Únicamente Fidel Castro se pronunció a favor!

En 2002 la historia fue muy distinta, tras el secuestro del presidente Hugo Chávez Frías varios compañeros del PPT acompañamos el rescate del Comandante. Nos ubicamos estratégicamente en el puesto de Peña Blanca.

Estuvieron ahí Antonio Rivero, Francisco Ameliach, William Álvarez y Pedro Triana, presos en el Cuartel San Carlos. Igualmente Walter Gavidia (primer esposo de Cilia Flores), Edgard Gavidia –exmagistrado del TSJ– y Edgard Lugo López.

—¿Cuáles fueron los aportes del PPT al Socialismo Bolivariano del siglo XXI?

—Desde el PPT fortalecimos la visión de un país libre de la renta petrolera que solo buscaba beneficiar a los de siempre y dar paso a una transformación económica. Alí Rodríguez Araque se puso al frente de ese proyecto, tirando por el piso la economía liberal promovida por Alfredo Peña, quien era presidente de la Comisión de Economía en la primera Asamblea Nacional Constituyente en 2001.

Chávez, antes de ser Presidente, emprendió su primera gira visitando los países que integraban la OPEP. Con ello logró romper el cerco imperialista en torno a Irak con Saddam Hussein. Eso le valió en 2001 resistir el golpe petrolero promovido por la cúpula de Pdvsa, Fedecámaras, CTV y la Coordinadora Democrática.

Cuando Chávez asumió la Presidencia consiguió la economía en ruinas, las arcas del Estado las dejaron vacías, teníamos una fuerte deuda externa con el FMI y todos los factores políticos y económicos estaban en su contra.
Rodríguez Araque logró la aplicación de bandas en la fijación de los precios del petróleo por medio de la OPEP. Eso permitió recuperar la capacidad presupuestaria de la nación. Cuando nos sorprendió el 11 de abril de 2002, teníamos ingresos económicos y se logró reducir el déficit fiscal.

El Comandante dio inicio a un nuevo camino económico, cambiar las relaciones de producción, cambiar las relaciones de fuerza en el continente y afianzar un proyecto político y social que incluyera al ser humano como principal beneficiado.

— ¿En qué erraron entonces?

— Definitivamente, descuidamos el camino productivo, eso nos costó la reducción de otros rublos importantes y dio paso a una economía parasitaria que entregaba divisas a los empresarios mientras ellos asaltan el pueblo.

Erramos en crear por decreto la producción y no convertirla en una realidad. La renta lo tapaba todo y, lo peor, no contamos con la sed de venganza de los gringos. Eso derivó en una enorme conspiración política y económica de la cual Rafael Ramírez fue uno de sus principales cómplices.

—¿Qué espera el PPT del gobierno de Nicolás Maduro?

—En primer lugar, lograr la coalición del Gran Polo Patriótico (GPP) con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Es necesario trabajar en conjunto con el Ejecutivo y rescatar el Consejo de Estado, para definir las estrategias políticas, económicas y sociales que urgen al país.

El Consejo debería reunirse mínimo una vez al mes. Hoy no es así, tenemos tres años sin sentarnos el PSUV y los aliados del GPP. La estructura política del PSUV se conduce de forma arrolladora. Es un partido de masas y no de cuadros.

Por ello la mayoría de sus dirigentes se lucen en carros oficiales, rodeados de escoltas, lujos y privilegios; incapaces de reconocer la abrumadora realidad que tiene contra el suelo al ciudadano de a pie.

La recuperación económica pasa por estabilizar el desastre político provocado por la oposición, su padrino Donald Trump y secuaces en la región. El PSUV, entre tanto, se ha convertido en un partido del Estado. Incluso, algunos ministros de Maduro prefieren el corte neoliberal y aúpan la nueva burguesía.

Wilmar Castro Soteldo es un fatídico ejemplo de ello, al afirmar que se debía crear y apoyar una nueva “burguesía revolucionaria”. Pregunto: ¿será entonces que el nuevo burgués socialista es el funcionario corrupto y burócrata? Los mismos que desfalcan las arcas de la nación para su único beneficio?

—¿Cuáles soluciones aporta el PPT ante la crisis?

—El PPT reclama que se deben auditar los capitales de los ricos de este país, que se han lucrado con la estafa inflacionaria, altos precios, prebendas y paraísos fiscales. El Estado debe obligarlos a declarar todos sus activos y pasivos, dentro y fuera del país.

Exigir el retorno de esos miles de millones en divisas que tienen engordando en el extranjero y repatriarlos para invertir en Venezuela. A su vez, que el 1% más adinerado pague los más altos impuestos a la nación.

La política exterior debe cambiar. No podemos permitir que sigan atacando nuestra moneda con bloqueos unilaterales, sanciones económicas, persecución financiera y robo de nuestras empresas.

La dirección del Estado debe ser una responsabilidad compartida con todos los actores políticos del GPP. No se puede ser Gobierno solo con el apoyo del PSUV y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). La concertación con los demás partidos es vital para sanear las estrategias políticas y económicas.

— ¿PPT va a las elecciones de diputados en la Asamblea Nacional?

— Definitivamente el partido participará de ese escenario político. Pero va a depender de si habrá una alianza entre el GPP y el PSUV. De llegar solo a un acuerdo parcial, entonces definiremos qué hacer. Lo más seguro es que en el PPT tendremos nuestros propios candidatos.

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PPT solicitará derogar Ley Electoral vigente

La nueva ley electoral establece una relación de 60 diputados elegidos por lista y 40 por circuitos. Esto permitió que en el año 2015 la derecha obtuviera la mayoría en la Asamblea Nacional. Ese sector apátrida y traidor que se dio a la tarea de invocar sanciones económicas, financierias e intervención extranjera, hoy se ha convertido en el enemigo más acérrimo del pueblo y del Gobierno Bolivariano. Nosotros queremos debatir el regreso de la anterior Ley Electoral, la que establecía una paridad de 50-50, la misma que permitió la eleción de Hugo Chávez, su posterior reelección y aprobación en referéndum. Incluso, Nicolás Maduro fue electo con esa ley. Sin embargo, es el dinero el que mueve las campañas y un candidato sin respaldo económico no puede aspirar llegar a la AN. El PSUV está financiado por el gobierno de Maduro. Los opositores llegan al poder por la maquinaria oligarca y el pueblo queda por fuera del escenario.

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Biografía Mínima

Estudió primaria y secundaria en el liceo Luis Ezpelosín.
Toda su vida la entregó a la causa revolucionaria.
Fundó el Partido de la Revolución Venezolana en 1966.
Formó parte del Comité Central de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional.
Estuvo preso en tres oportunidades debido a su activismo en la izquierda durante las décadas de los 60, 70 y 80, capturado por la División de Inteligencia Militar.
Fue fundador de los partidos La Causa R y Patria Para Todos.
Se desempeñó como diputado suplente y principal de La Causa R y el PPT en 1996.
Llegó a presidir la Comisión de Asuntos Municipales en el último Congreso de la República.
Durante la gestión de Aristóbulo Istúriz como alcalde Caracas, fue elegido por la parroquia San Agustín como Prefecto.

Ciudad CCS / José antonio Ramírez / Fotos Bernardo Suárez

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