Roy Chaderton Matos: Venezuela comienza con la V de Victoria y la V de Vietnam

El ex canciller considera que el país cuenta con todas las armas necesarias para hacerle frente a los ataques

Venezuela lleva en su nombre la V de victoria y también la V de Vietnam”. Una frase que marcó lo que sería la entrevista con Roy Chaderton Matos, para hablar sobre la arremetida de los Estados Unidos contra nuestro país y acerca de algunos temas de política actual. De amplia trayectoria en la diplomacia nacional, Chaderton Matos es conocido por su capacidad de análisis y su manera de abordar los temas de la actualidad nacional y global.

A lo largo de su historia, el pueblo venezolano se ha caracterizado por ser aguerrido y por levantarse ante las adversidades. Así nos conocen en el mundo: por hacer frente a la lucha, por ser un pueblo libre e independiente.

El ex canciller de la República asegura que en nuestro país lo que sobra son hombres y mujeres que tienen la valentía, la voluntad y el ímpetu para seguir haciendo frente a todos los ataques y obstáculos que se atraviesen en el camino.

—¿Cree que los venezolanos podamos resistir una arremetida violenta de EE UU?

—El nombre de nuestro país no solo comienza con la “V” de Victoria, sino también con la “V” de Vietnam, país que resistió y además venció. Porque los gringos salieron corriendo o volando, pero les tocó huir de esa nación.

Yo creo que no nos queda más remedio, tenemos un coraje histórico. Eso se mantiene y ha sido alimentado todos estos días con las grandes manifestaciones de apoyo al proceso revolucionario. Coraje que no tienen los opositores, quienes se las van a ver muy negras si aquí los gringos llegan a poner un pie en nuestro país.

Por un lado, no solo tenemos gente para enfrentarlos (a los gringos), sino que también tenemos a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y la milicia, que son un bosque erizado de fusiles. Además, en Venezuela tenemos la capacidad militar, pero sumado a todo eso también poseemos la topografía, porque no somos un peladero de chivos, como si es el caso de Libia o de Irak.

—En términos históricos ¿Cuál cree ha sido la lección que está dando Venezuela al mundo?

—Aquí hay una sobreproducción de testículos y ovarios, y con eso es que nos vamos a defender del enemigo, además de contar con algunas armas.

Va a tener un costo muy alto para nosotros. Lo que la historia nos enseña es que ellos (EE UU) han estado metidos en todas partes a lo largo de muchos años. Por ejemplo, México en 1846, cuando dejaron a ese país sin la mitad de su territorio.

—¿Qué opina sobre la amenaza de un ejército mercenario?

—Un ejército mercenario puede tener varias lecturas. Una de ellas puede ser un intento de guerra de guerrillas, y los mercenarios van venir ¿para qué? ¿ A meterse en nuestros bosques o en nuestras selvas? Eso no lo creo.

Yo tengo mucha confianza en el pueblo venezolano, y con esto no estoy diciendo “patria o muerte”.

Con esto quiero decir “patria y vida”, porque una cosa es lanzarse al suicidio y otra es tomar todos los riesgos necesarios paras seguir viviendo y, en ese camino, hacerle daño al enemigo invasor, daño que puede ser irreparable e irreversible.

—¿Cómo evalúa esos riesgos?

—Es el enorme riesgo de perder: el de ser derrotado. Es un riesgo muy grande si hablamos de que en Venezuela tenemos más de un millón de milicianos prestos a disparar; y decir que están prestos a disparar es decir que siempre habrá trincheras, balcones y ventanas desde los cuales hacer esos tiros. Una tarea para francotiradores, dispuestos a disparar sin necesidad de un enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Podemos recordar que ellos (los gringos) fueron derrotados por una legión de hombres pequeñitos, con un expediente de haber derrotado a dos imperios: Japón y Francia.

—¿Qué se está jugando EE UU con Venezuela?

—Nuestras riquezas. Son ladrones, y es bueno comentar que todos los colonialistas han sido ladrones y asesinos. Aquí y en cualquier otra parte llegaron a matar y a robar. Y, como todo, eso tiene sus riesgos.

—¿Qué recomendaciones les da a los venezolanos?

—Echarle bolas y echarle ovarios. Seguir luchando, como todos los días. Las hemos ganado todas, no hemos perdido ni una a lo largo de estos años.

—¿Qué lectura le da al torpe y fallido intento de golpe que hizo la oposición?

—En primer lugar, hay que hacer un desciframiento del mensaje, por ser algo tan torpe y tan ridículo que se puede llegar a la conclusión de que eso tuviera un seguimiento. Lo que pudiera resultar extraño o algo que no terminamos de entender es ¿cómo Voluntad Popular pudo sacrificar a sus dos líderes más importantes? Ese es el elemento más extraño en cualquier análisis que podamos hacer de este evento. Es como un mensaje encriptado.

—Hay quienes dicen que el único objetivo era sacar a Leopoldo López de su arresto domiciliario ¿Qué piensa de eso?

—Sí, pero podían haberlo llevado directamente a las embajadas. Eso no tiene sentido. Estar en la embajada de España sin que Venezuela tenga un convenio de asilo, es algo que solo se puede entender como parte de su propia incompetencia (de la oposición).

Pero también hay en todo esto una cosa interesante, algo que la mayoría de los venezolanos no conoce: aquí ningún golpe o levantamiento militar ha tenido éxito desde el que se dio en 1958, siendo el derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez el último que cumplió su cometido.

La rebelión militar de Chávez dejó un resultado diferente; después de eso, tenemos 20 años de Revolución, pero no pudo cumplir su propósito en el momento de su accionar.

—Con respecto a lo ejecutado por la oposición el 30 de abril, se ha hablado de algo inconcluso. ¿Cree que hayan dejado esa acción a medias o que se trate de una estrategia?

—Yo no creo que eso haya quedado inconcluso, allí pasaron cosas que no fueron acciones normales. Viendo todo lo que pasó ese día y cómo se dieron las cosas, yo lo llamaría “el golpe de Los Tres Chiflados” con cero dirigencia, cero líderes.

—¿Qué opina de la política exterior venezolana? Samuel Moncada y sus intervenciones, por ejemplo.

—Samuel Moncada está produciendo estrellas. Son guerreros de alto nivel. Los podemos lanzar a cualquier escenario político y arrollan donde los pongan.

—¿Cómo ve las estrategias mediáticas en cuanto a las fakes news?

—Esa es una deuda muy grande que tiene la República con la democracia: no haber logrado un nivel más alto de preparación y de combatividad en esa materia. Y para todo lo que ha sido la guerra mediática, en estos 20 años han sido muchos los strikes que nos han dado en cuanto a ese tema de las noticias falsas.

Ciudad CCS / Sairuby Slayón / Foto Vladimir Méndez

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