Saida Villarroel: «Junta de condominio de Residencias Capuchinos es legal»

La expresidenta de la organización rechazó acusaciones en su contra presentadas por un grupo de residentes

La expresidenta y ahora vicepresidenta de la junta de condominio de las Residencias Capuchinos, ubicada entre las esquinas de Garita a Pescador, parroquia San Juan del Municipio Libertador, Caracas, Saida Villarroel, afirmó ante en este medio, en ejercicio de su derecho a réplica sobre una información aparecida en nuestra página web el pasado 19 de septiembre, que el proceso de elección y renovación de la directiva de la referida junta se ha realizado sin ningún tipo de irregularidad.

Villarroel respondió de esta forma a la denuncia que en aquella oportunidad fuera presentada por un grupo de residentes del aludido condominio.

Acompañada de otra de las integrantes de la actual junta, instalada el pasado mes de agosto, Villarroel explicó que la elección no se hacía desde 2009 y que previamente había sido designada por votación de los propietarios en 2001, 2002, 2004 como presidenta de la citada organización vecinal.

Precisó que en la última elección se cumplió con lo establecido en la Ley de Propiedad Horizontal, es decir, con la previa convocatoria de la asamblea de propietarios el pasado 26 de agosto, a la que asistió -declaró a Ciudad CCSla mayoría de los residentes.

No obstante, denunció que, basados en una asamblea realizada previamente (el 23 de agosto), con la concurrencia de un supuesto Juez de Paz, un grupo de disidentes que representa una minoría, designó una junta paralela e ilegal que, a su juicio, está afectando la administración y el clima de convivencia que debe reinar en un condominio.

Villarroel argumentó que su permanencia al frente de la junta de condominio durante 18 años se debió fundamentalmente a que los vecinos de Residencias Capuchinos no oficializó una petición para elegir a las nuevas autoridades.

En cuanto a las denuncias en su contra sobre manejos de dinero, recibos y facturas correspondientes a la administración del inmueble de manera unilateral, Villarroel acotó que desde hace muchos años y con el aval de los copropietarios, se prescindió de los servicios de una empresa administradora para ahorrar costos operativos y esas operaciones comenzaron a ser ejercidas por la junta de condominio.

Asimismo lamentó la situación actual del edificio, en la que la junta paralela está emitiendo sus propios recibos de condominio, generando confusión, tensión y discrepancias dentro de la comunidad, al punto de que en las últimas reuniones -y al efecto presentó un vídeo– en la que varios copropietarios se agredieron físicamente.

En ese sentido, Villarroel hizo un llamado a la sensatez, «pues el edificio se va deteriorando. Que vuelva la paz y la convivencia. No podemos seguir viviendo así. Con el aporte de todos es que el edificio va a echar pa’lante», exhortó.

Ciudad CCS

Únase a la conversación