Se deben masificar las miniplantas de harina de maíz para comunidades

El inventor, capitán de navío, Rixcis Brito, ha venido presentando, desde hace una revolución, sus inventos. Con la creación y puesta en funcionamiento de plantas procesadoras de maíz y trilladoras de arroz, maíz y café, por citar dos de sus más importantes creaciones, propone el desarrollo y establecimiento de la autogestión en los pueblos, en el barrio o en las comunidades organizadas.

En una oportunidad presentó, en una feria a la que asistió el presidente Maduro, una planta productora de harina de maíz y tal fue su éxito, momentáneo, que el primer mandatario se comprometió en cadena nacional a producir dos mil plantas para las comunidades a razón de entre 500 a 700 kilos diarios de harina. Pero nada.

Este tecnólogo crea, fundamentalmente, para buscar soluciones a los problemas del pueblo, por eso tiene prototipos de plantas procesadoras de maíz, potabilizadoras de agua con luz ultravioleta, trilladoras, etc, dirigidos a las comunidades y para atender al pueblo.

Instalación de un potabilizador de agua en escuela del estado Anzoátegui.

— Es un trabajo muy difícil porque va contracorriente; es decir, hay muchos que prefieren favorecer a los grandes productores a pesar de que en estos momentos debemos priorizar y ayudar a las comunidades, pueblos y barrios para que fabriquen sus propios alimentos, tanto para humanos como para animales.

Explica Rixcis Brito que el programa Arepa Soberana nació con la creación de estas plantas productoras de harina de maíz y la idea era que fueran a parar a las comunidades.

Este innovador, que ya ha asistido a cinco congresos internacionales, entre ellos uno en China, cuestiona que no haya habido una política de Estado para incentivar la innovación en el país.

Brito ha desarrollado 44 equipos electrónicos en el área de corrosión, e igualmente ha elaborado prototipos para el sector agrícola, la salud, ambiente y alimentos.

El inventor parte de la idea de que en esta coyuntura de guerra económica la economía y la producción de alimentos deben estar en manos del pueblo.
En cuanto a la producción del azúcar propone la creación de minitrapiches hechos de madera, tipo venta de jugo de caña, para producir “melao”, con lo que se solucionaría una necesidad en las comunidades.

Binomio

Brito pertenece a un grupo organizado que ha creado un binomio entre lo que él llama jubilados productivos e innovadores, para quienes pide apoyo. Cree que “con esa experiencia es mucho lo que podemos hacer, integrando además a los profesores jubilados”, e indicó que se trata de unas 40 a 50 personas dispuestas a sumarse a la iniciativa.

Brito no se explica cómo es que se han presentado sus proyectos ante diversas instancias, como el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Cenamec, y no han prosperado.

De estos prototipos ya hay algunos instalados en el país. Uno está en Yaguaraparo, estado Sucre, donde arrancó el programa Arepa Soberana, que fue una solución en un momento en que se registró una gran sequía en el país.

Brito tiene una amplia experiencia como tecnólogo creador. En la Armada desarrolló equipos tecnológicos para facilitar el mantenimiento electrónico y el sistema de telecomunicaciones de las fragatas. También elaboró un Mapa Iberoamericano de Corrosión Atmosférica.

Otro de sus inventos fue puesto en funcionamiento en El Tigre, estado Anzoátegui, con las plantas potabilizadoras de agua y luz ultravioleta destinadas a 60 familias. Allí se equipó a ocho comunidades y 15 escuelas. Producían 60 botellones de agua por día. En el Hospital Pérez de León II también instalaron una de estas plantas.

Actualmente Rixcis Brito labora en el desarrollo de un tensiómetro y ya tiene listos un estetoscopio y un equipo para la discapacidad auditiva. Trabaja en el Instituto de Ingeniería, en Sartenejas, que viene a ser el brazo de desarrollo tecnológico del país. Hace 69 años nació Rixcis Brito en Irapa, estado Sucre, pero se crió en Macuro, para cuyas comunidades creó un equipo para el ahumado de pescado, que posteriormente donó a la gente de Las Lapas, en Barlovento. Estudió electrónica en Italia y en la Armada se especializó en Navegación y Astronomía Náutica.

En cuanto al país, opina que el problema más grave a enfrentar no es tanto la guerra económica como la moral.

Ciudad Ccs/Teresa Ovalles M.

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