Telesur es la voz de los oprimidos en todo el mundo

Desde que en el año 2005 se comenzó a transmitir la señal de Telesur, esta cadena de noticias internacional se ha caracterizado por mostrar las voces de los más desfavorecidos y dar a conocer la verdad de los procesos que se viven en América Latina y el mundo, y como creación directa de los Comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez ha ido siempre en la línea para la cual nació, que no es otra que reflejar la verdad de los hechos que se suscitan en los cinco continentes.

Y al parecer, según algunos analistas y estudiosos de la comunicación, eso no gusta mucho en el establishment mundial, ya que se ha convertido en una piedra en el zapato muy incómoda, que comienza a penetrar en las audiencias estadounidenses y europeas.

Para el periodista argentino Carloz Aznárez, director de Resumen Latinoamericano, eso lo saben Juan Guaidó y Donald Trump, y por ello las amenazas del diputado venezolano por (según él) recuperar la señal de Telesur; aunque no es un accionar, según precisa Aznárez, que sea una iniciativa de Guaidó sino del imperio estadounidense.

“Es parte de la política imperial norteamericana de agresiones contra Venezuela, y este personaje llamado Juan Guaidó, que cada vez tiene menos apoyo en territorio venezolano, y qué decir en el continente latinoamericano; que trata de alguna manera de generar una posibilidad de arrebatar la libertad de expresión a Latinoamérica a través de la señal de Telesur”.

El comunicador gaucho asegura que tanto Juan Guaidó como Donald Trump saben del peso que el canal de noticias, creado por Hugo Chávez y Fidel Castro, tiene en América Latina.

“Pesa mucho la información que Telesur brinda diariamente, las posibilidades de los pueblos latinoamericanos de enterarse, por vez primera –diría yo– en mucho tiempo, de las tropelías que la prepotencia norteamericana y los gobiernos derechistas del continente hacen contra los pueblos, y Telesur ha estado en la batalla de informar objetivamente y de esta manera ayudar a muchos pueblos de que tomaran conciencia de lo que significan sus gobiernos opresores”.

Aznárez acota que Guaidó es una pieza más que juega para tratar de coartar la libertad de expresión de quienes habitamos en latinoamérica, pero enfatiza que esta jugada le puede salir muy mal al parlamentario venezolano.

Madeleine García afirma que es hora de defender la verdad.

Ventana de los pueblos progresistas

El comunicador social sureño manifiesta que Telesur ha sido una magnífica pantalla para mostrar los avances de los gobiernos progresistas que ha tenido el continente, visibilizando que se puede gobernar cercano a los pueblos, pero a la vez ha mostrado también cómo los pueblos se organizan a pesar de la prepotencia de los gobiernos derechistas.

“Ahí está el caso de Chile, ahí está toda la resistencia que se está dando a la dictadura boliviana, y también están los éxitos obtenidos en el caso de Argentina. Por ejemplo la votación contra Macri, donde Telesur jugó un papel importante informando al mundo como el pueblo argentino pudo sacarse de encima a esa tragedia llamada neoliberalismo macrista”.

Para Aznárez, Telesur tiene un importante papel que jugar en el proceso comunicacional del mundo, porque le ha dado voz a quienes realmente no tenían posibilidad alguna ni de enterarse de los hechos que se suscitan a diario en el planeta, “porque los medios hegemónicos ocultan y desinforman diariamente, y les está dando la posibilidad de expresar las denuncias y las resistencias, que eso de alguna manera ilumine a otros pueblos que están siendo sojuzgados por la derecha o el imperialismo”.

El director de Resumen Latinoamericano manifiesta que aunque Guaidó haga cualquier jugada para bloquear la señal de Telesur en algunos países, existe la posibilidad de que la gente pueda ver Telesur a través de internet y otras cableras, y eso molesta al diputado venezolano y al público que lo acompaña porque la gente tendrá otros medios para ver al canal de noticias internacional.

Guaidó debe estar preso

Aznárez precisa que es necesario no minimizar el papel que juega Juan Guaidó, y acota que ya es hora que el parlamentario venezolano sea puesto tras las rejas.

“Si hay algo que debería planteársele al Gobierno venezolano es que ya basta de tener paciencia con Juan Guaidó, basta de tener paciencia con un personaje que es un golpista, es un cómplice de las guarimbas y de las tomas de cuarteles, es un terrorista que debería estar preso; y que si los dejamos seguir avanzando en estas ideas que se le ocurren a otros, pero que él practica o trata de impulsar, tarde o temprano puede complicar también la situación en Venezuela”.

El comunicador argentino enfatiza que a Guaidó le marcan desde Washington las acciones a tomar, pero por eso no deja de ser un sujeto peligroso, “porque es un ejecutor de las ideas que le plantean desde Washington y que él trata de llevar adelante o tratar de generar desestabilización, y por eso la amenaza a Telesur; y si comenzamos a contar las cosas en las que Guaidó ha estado metido, en cualquier país del mundo ya estaría en la cárcel. La paciencia del Gobierno venezolano es infinita, pero ya se está acercando el momento de decirle a Guaidó: hasta aquí llegaste”.

Una cara visible

Una de las caras visibles de Telesur es la periodista Madeleine García, que ha sido víctima de la violencia de la derecha en el Palacio Federal Legislativo, y la razón, al parecer, es que ha mostrado cosas que la oposición venezolana no quiere que la gente vea, tal como la negación de Guaido a ingresar al Parlamento venezolano el 5 de enero.

Al respecto García señala que en la Asamblea Nacional la derecha venezolana montó una estrategia de marketing muy bien pensada y cuyo autor intelectual es J. J. Rendón, quien ha reconocido públicamente que en todo el accionar de la oposición está impresa su firma.

“Los medios de comunicación tenemos un gran reto, cuidarnos de los operadores comunicacionales, porque el arma de ellos es un teléfono y transmisión en vivo, vía internet”.

Una señal exitosa

Desde sus inicios Telesur “ha mostrado al mundo aquello que los medios hegemónicos callan”, tal como dice Carlos Aznarez, y a través de su señal los pueblos de América Latina y el mundo han podido ver, a lo largo de sus quince años, hechos tal como el derrocamiento en junio de 2010 del presidente de Honduras Manuel Zelaya y el alzamiento del pueblo hondureño ante el gobierno de facto; así como la realidad del Medio Oriente y la opresión de Israel hacia el pueblo Palestino.

En los últimos tiempos ha mostrado, con lujo de detalles, el alzamiento del pueblo chileno ante el sistema neoliberal que gobierna los destinos de Chile desde hace 40 años, las protestas en Colombia contra el gobierno de Iván Duque, la resistencia del pueblo boliviano al gobierno dictatorial de Janine Áñez en Bolivia, la lucha de los pueblos indígenas en Ecuador contra el gobierno de Lenín Moreno, las protestas de los chalecos amarillos en Francia, entre otros tantos acontecimientos de importancia en el mundo.

Ciudad Ccs/Juan Carlos Pérez Durán

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