Vacío de poder en Bolivia

Morales anunció su renuncia en la tarde del 10 de noviembre, luego de tres semanas de manifestaciones

Acciones de vandalismo, saqueos, ataques a domicilios y cortes del agua potable cundieron en las ciudades de La Paz y El Alto, haciendo evidente el vacío de poder que se abatió sobre Bolivia tras el golpe cívico-político que echó del poder al líder indígena Evo Morales.

«La situación de inseguridad que se ha producido muestra un vacío de poder que se está transformando en un vacío de Estado», dijo a la red privada de televisión Unitel el politólogo Daniel Valverde.

Advirtió, mientras surgían los primeros reportes de ataques de supuestos grupos campesinos a barrios de la residencial Zona Sur de La Paz, que «la ingobernabilidad no puede prolongarse, debe ser resuelta de inmediato».

Morales anunció su renuncia por televisión en la tarde del 10 de noviembre, tras enfrentar tres semanas de manifestaciones opositoras contra su reelección y luego de que la Central Obrera Boliviana, su principal soporte político, y los altos mandos militar y policial le pidieran que se retire para evitar un baño de sangre.

Al llegar la noche y bajo una persistente lluvia, grupos identificados por los medios como campesinos leales a Morales fueron señalados como autores de ataques incendiarios a un estacionamiento municipal de La Paz en el que resultaron incendiados al menos 15 buses.

​Reportes de televisión mostraron saqueos en varios locales comerciales del barrio de Calacoto, incluidos un supermercado y una farmacia, sin que se observara una respuesta policial inmediata.

Vecinos dijeron que en la mayoría de los barrios de clase media de La Paz se activaron sistemas de alarma y se organizaron grupos de vigilancia, en medio de un alud de denuncias de la presunta proximidad de «masistas», como se conoce a militantes del Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales.

La tensión en las ciudades bolivianas pareció crecer cuando se divulgó un tuit del líder cívico de las protestas, Luis Fernando Camacho, dando por confirmada una orden de detención contra Morales, sin identificar a la autoridad que habría dictado esa medida.

Al menos dos cadenas de televisión suspendieron sus emisiones «por razones de seguridad» luego de haber reportado la recepción de amenazas de ataques.

El diario Página Siete, de abierta oposición a Morales, reportó que en El Alto hubo ataques a por lo menos «tres barrios enteros», a oficinas del gobierno municipal, a la casa de la alcaldesa Soledad Chapetón y de su padre, además de tomas de las estaciones del teleférico interubano.

Chapetón, de un partido opositor a Morales, apoyó las manifestaciones en La Paz que terminaron en el golpe dominical.

Página Siete anunció que su edición del 11 de noviembre sería solo digital.

El comandante nacional de la policía dijo que todas las unidades de la fuerza del orden estaban en alerta, luego de que en los dos días pasados resultaran un factor decisivo de la caída de Morales al amotinarse en todo el país.

Ciudad CCS / Sputnik

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